El gobierno chileno considera la posibilidad de reclutar trabajadores extranjeros para enfrentar la demanda insatisfecha de empleo en sectores como minería, industria y agricultura, afirmó el ministro de Trabajo Bruno Baranda.

Según el informe entregado por el Instituto Nacional de Estadísticas, el desempleo registró una nueva baja y alcanzó 6,4% entre diciembre de 2011 y febrero de este año desde el 6,6% del trimestre inmediato anterior. En el mismo periodo de 2011 el índice había sido de 7,3%.

Baranda consideró "una excelente noticia" para el país la nueva baja en el desempleo y señaló que en el último trimestre del registro se crearon 47.000 nuevos empleos y 712.000 nuevos empleos en los dos años de gobierno del presidente Sebastián Piñera.

El ministro subrogante planteó que el gobierno considera "incorporar al debate la posibilidad de traer formalmente ciudadanos extranjeros que nos permitan satisfacer profesional, técnicamente con oficios suficientes estos empleos que aún no encuentran trabajadores". Agregó que sectores como la minería, industria y la agricultura están "con un déficit importante de mano de obra".

El 6,4% de desempleo implica que 518.000 personas se encuentran sin trabajo. El índice superó las expectativas del mercado, que consideraban un desempleo algo superior al registro del último trimestre móvil. La fuerza laboral del país alcanza a 8,15 millones de trabajadores.

El sector comercio fue el que registró el mayor aumento de ocupación.

En la región metropolitana de Santiago, donde se concentra alrededor de 40% de la fuerza laboral, el desempleo alcanzó 6,3%. Pero en algunas regiones el índice superó el promedio nacional de 6,4%. Es el caso de la región de Arica y Parinacota en el extremo norte --donde la población ha realizado acciones de protesta contra el gobierno-- en la que el desempleo fue de 9,5%. En la sureña región de Los Lagos se registra el menor desempleo con un índice de 3,4%.