El sistema financiero de México dio muestras de resistencia durante la primera oleada de la crisis financiera mundial del 2008, pero las autoridades deberán mantenerse atentas dado el riesgo continuo de contagio, señaló el Fondo Monetario Internacional en informe difundido el viernes.

Aunque el país sufrió una reducción abrupta de la actividad económica en 2009 y graves tensiones en los mercados financieros, el sistema reaccionó positivamente en términos generales y los efectos de contagio fueron limitados porque los bancos de México son rentables y están adecuadamente capitalizados, concluyó el organismo multilateral en su informe sobre el último Programa de Evaluación del Sector Financiero de México (FSAP por sus siglas en inglés), elaborado junto al Banco Mundial.

El FMI exhortó a aprovechar la recuperación económica actual para fortalecer la supervisión financiera, incluyendo un mandato fijo para el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y un reequilibramiento de su directorio.

El informe advirtió sobre los riesgos de crédito y contagio debido a la concentración de carteras de préstamos, que no reciben supervisión suficiente. Los siete grupos financieros más grandes administraban en junio del 2011 alrededor de las tres cuartas partes del total de activos financieros, que superaban los 600.000 millones de dólares, agregó el FMI.

La primer evaluación de este tipo se llevó a cabo en México en 2001 y fue actualizado en 2006. La evaluación de 2011 a México ocurrió tras análisis a China, Rusia y Alemania, y será uno de los 18 países estudiados por el FMI durante los próximos dos años, incluyendo a Argentina y Brasil.