La Comisión Interamericana de Derechos Humanos anunció el viernes que admitió por primera vez una denuncia contra Estados Unidos por la posible violación de los derechos humanos de un prisionero en la base naval estadounidense de Guatánamo.

La denuncia se refiere al argelino Djamel Ameziane, quien ha permanecido privado de la libertad desde 2002. Fue interpuesta por el Centro de los Derechos Constitucionales (CCR por sus siglas en inglés) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL por sus siglas en inglés), y alega detención arbitraria, tortura y violación del debido proceso.

A solicitud de CEJIL y el CCR, la CIDH concedió medidas cautelares a favor de Ameziane en 2008.

La solicitud argumentaba que Ameziane podría llegar a ser deportado a su país de origen, Argelia, donde existe el riesgo de que sea sometido a tratos crueles, inhumanos y degradantes.

La Comisión solicitó a Estados Unidos adoptar de manera inmediata las medidas necesarias para que Ameziane no sea sometido a torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes mientras se encuentre bajo su custodia y asegurar que no sea deportado a un país en el cual pueda ser sometido a torturas u otros maltratos.

Al admitir el caso, la CIDH no asigna alguna responsabilidad sino que simplemente determina que la denuncia cumple con los requisitos jurídicos contemplados en la Convención Interamericana de los Derechos Humanos.

CEJIL y el CCR dijeron en un comunicado emitido el viernes que el informe de admisibilidad demuestra que la CIDH ha aceptado jurisdicción sobre el caso del detenido en Guantánamo, y subraya que en la instancia nacional no existe una solución a las víctimas de detenciones injustas y otros abusos cometidos en la base naval.

Una vez emitido el informe de admisibilidad, la CIDH procederá ahora a redactar un informe de fondo que incluirá recomendaciones para el gobierno estadounidense.

La CIDH no tiene en este caso la opción de remitir el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya que Estados Unidos no ha suscrito la Convención Americana de Derechos Humanos.

J. Wells Dixon, abogado principal de CCR, expresó su esperanza de que la admisión del caso a la CIDH "facilite un diálogo entre Estados Unidos y otros países miembros de la OEA para el reasentamiento seguro de hombres como Djamel Ameziane, porque la detención indefinida en Guantánamo no terminará a menos que la comunidad internacional ofrezca hogares seguros para los hombres que no pueden regresar a sus países de origen por temor a torturas o persecución".

Ameziane es uno de los 171 prisioneros actualmente retenidos en Guantánamo. El gobierno estadounidense alega que los mantiene prisioneros porque son demasiado peligrosos para ponerlos en libertad o porque no puede encontrar un lugar aceptable para transferirlos.

___

Luis Alonso Lugo está en Twitter como: https://twitter.com/‥!/luisalonsolugo