Los 17 países que usan el euro como moneda aumentaron el viernes a 800.000 millones de euros (1,1 billones de dólares) sus fondos de emergencia para naciones de la eurozona que hacen frente a la crisis, una cantidad inferior a la que sus socios internacionales creen necesaria para tranquilizar los mercados financieros.

De esa cifra, que los ministros de Finanzas de la eurozona acordaron el viernes en una reunión en Copenhague, solamente cerca de 500.000 millones de euros (670.000 millones de dólares) siguen disponibles en realidad. Aproximadamente 300.000 millones de euros (400.000 millones de dólares) ya fueron utilizados en préstamos previos para rescatar Grecia, Irlanda y Portugal.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros han estado pidiendo un "cortafuegos" financiero de hasta 1 billón de euros (1,33 billones de dólares) en caso de que las vulnerables economías de España e Italia necesiten ayuda. El viernes, la directora-gerente del FMI Christine Lagarde felicitó a los líderes europeos por su acuerdo pero no dijo si es suficiente para garantizar ayuda adicional del Fondo.

"Acojo la decisión de los ministros de la zona del euro de reforzar el cortafuegos europeo. Desde hace mucho el FMI ha resaltado que la mejora de los cortafuegos europeos y globales, junto con la implementación de sólidas estructuras políticas, son cruciales para poner fin a la crisis y garantizar la estabilidad financiera internacional", dijo Lagarde a través de un comunicado.

Muchos economistas y países no europeos, entre ellos Estados Unidos y China, temen que más problemas en Europa puedan frenar una creciente recuperación económica en otras partes del mundo.

Juntos, Italia y España tienen una deuda superior a los 2,5 billones de euros (3,33 billones de dólares) y una omisión de pago podría desplomar los bancos en todo Europa y propagar el pánico en los mercados mundiales.