El Ministerio de Relaciones Exteriores debió salir a aclarar el jueves un concepto del canciller Luis Almagro que comparó un supuesto bloqueo comercial a las islas Malvinas con el embargo que sufre Cuba.

La confusión surgió de una versión inglesa según la cual Uruguay iba a romper el bloqueo a las Malvinas, una situación que no existe, al enviar un avión con carga comercial.

Una frase del canciller Almagro a una radioemisora dos días atrás profundizó la controversia. "Uruguay nunca dijo que hay que hacer un bloqueo comercial a la isla e impedir esa misión sería violatorio a los derechos humanos de esa isla. Lo mismo que decimos para Cuba, lo decimos en este caso".

"Lo que hay para mediados de abril es que hay un avión disponible, si tiene carga comercial, irá a las Malvinas. Eso es todo. No es ninguna misión del gobierno (uruguayo) ni nada por el estilo. Además las Malvinas no sufren ningún bloqueo", explicó a The Associated Press el vicepresidente de la Cámara Comercio Uruguayo-Británica, Guillermo Wild.

Wild agregó que "las Malvinas se abastecen desde Chile e incluso desde Brasil, sin ningún tipo de inconvenientes".

En un comunicado en su página digital la cancillería uruguaya reiteró su respaldo a la reivindicación de soberanía argentina sobre las islas Malvinas, aclaró que "no existe bloqueo a los habitantes de las Islas Malvinas por parte de ningún país del continente" y advirtió que "en ningún caso es remotamente aceptable la comparación realizada por medios de prensa, dado que como señalado no existe ningún bloqueo a los habitantes de las Islas Malvinas, como sí existe un bloqueo violatorio del derecho internacional respecto a Cuba".

Uruguay comercia desde hace décadas con las Malvinas, nuevamente en el centro de la atención por la cercanía del trigésimo aniversario de la guerra que desató Argentina cuando ocupó militarmente el 2 de abril de 1982 el archipiélago que está en poder inglés desde 1833. En los últimos meses ha crecido la tensión entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago en el Atlántico Sur. Argentina incluso ha denunciado ante las Naciones Unidas la presunta militarización de la zona por parte de Gran Bretaña.

En diciembre el Mercosur --formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-- resolvió impedir que barcos con bandera de las Malvinas atraquen en sus puertos, una decisión que luego se extendió a otros países sudamericanos.