El estadio de Osasuna es uno de los más hostiles para el Real Madrid, actual puntero de la liga española de fútbol.

Y ahí será donde el sábado el conjunto blanco acudirá a defender su ventaja de seis puntos sobre el Barcelona cuando restan nueve partidos para la conclusión del campeonato.

Tras dos recientes empates consecutivos que rebajaron su ventaja de 10 unidades, la trigésima fecha presenta al Madrid en lo alto de la clasificación con 75 puntos. El Barsa, que más tarde el mismo día se mide con el Athletic de Bilbao, sigue con 69.

Pese a la balsámica victoria en los cuartos de final de la Liga de Campeones el martes contra el APOEL de Chipre y la recuperación del argentino Angel Di María tras prolongada lesión, el Madrid es consciente que retoma la carrera por el campeonato en uno de sus escenarios menos propicios.

A la rivalidad histórica con la afición "rojilla", se une el peso de la estadística en las últimas visitas al Reyno de Navarra, donde el conjunto blanco no gana desde 2008. En sus últimas tres comparecencias, suma dos derrotas y un empate.

Y Osasuna está en un momento dulce, lo que se refleja en su racha de seis partidos invicto y que incluye un triunfo 3-2 sobre el Barcelona hace ocho fechas. y sexta posición en la tabla clasificatoria, en zona europea.

"La presión es para el Madrid. Ellos necesitan ganar, pero están acostumbrados", dijo el capitán osasunista Patxi Puñal. "Saben lo que se van a encontrar aquí: un equipo incómodo, difícil, que va a correr y apretar mucho".

Los azulgranas saben que tampoco lo tendrá fácil ante el Athletic que entrena el argentino Marcelo Bielsa, que precisamente alimentó su autoestima con el empate 2-2 de la primera ronda en San Mamés.

La calidad de ese partido puso el listón alto para el segundo asalto en el Camp Nou, donde los azulgranas siguen invictos en la actual campaña.

El miércoles, por la Liga de Campeones, el equipo de Pep Guardiola se quedó sin marcar por primera vez en 13 partidos tras empatar sin goles en su visita al Milan. El argentino Lionel Messi, empatado en la lista de máximos cañoneros a 35 goles con el madridista Cristiano Ronaldo, ha visto puerta en sus últimos seis cotejos ligueros.

La fecha volverá a poner a prueba la capacidad de los equipos que están jugando entre semana. Athletic, Atlético de Madrid y Valencia han sufrido un notable bajón en sus prestaciones en las últimas fechas, conforme avanzan en la Liga Europa. Tras la disputa de los cuartos de final este jueves, deberán responder ante Barsa, Getafe y Levante, respectivamente.

Los bilbaínos, por la entidad del rival y el menor tiempo de recuperación al jugar en sábado tras enfrentar en Alemania al Schalke 04, serán los más exigidos.

La programación sabatina inicia con dos choques simultáneos con equipos inmersos en la lucha por la permanencia en el Sporting de Gijón-Zaragoza y Racing de Santander-Granada. El Málaga del técnico chileno Manuel Pellegrini, en ascenso tras seis fechas invicto pero sin el arquero argentino Wilfredo Caballero por lesión, espera mantener su plaza de Liga de Campeones ante el Betis.

En San Sebastián, el ambiente anda enrarecido tras tres derrotas al hilo. La última, por goleada 5-1 del Madrid y con salida nocturna de algunos futbolistas incluida. Visita el Rayo Vallecano al cierre del domingo, rival peligroso en pugna por Europa.

El partido completa la programación dominical junto con el Villarreal-Espanyol. La fecha cierra el lunes con la visita del Mallorca a la cancha del Sevilla.