La policía en Francia capturó a 19 personas en redadas contra extremistas islámicos que tuvieron lugar en algunas ciudades del país, anunció el viernes el presidente Nicolas Sarkozy.

Más operaciones de este tipo seguirán en curso, expresó el mandatario en declaraciones a la estación radiofónica Europe-1.

El presidente no ofreció detalles sobre los motivos de los arrestos ni de las acusaciones específicas contra los sospechosos.

"Es en relación con una forma de radicalismo islamista", señaló Sarkozy a la estación radiofónica.

Las redadas siguieron a una oleada de homicidios ocurridos en el sur de Francia. El francés Mohammed Merah, de 23 años y defensor de puntos de vista radicales en cuanto al Islam, se atribuyó las muertes a tiros de varias personas y habría dicho que tenía vínculos con al-Qaida.

Merah fue aniquilado la semana pasada en un enfrentamiento con la policía y se le sepultó el jueves cerca de Tolosa.

Los ataques a tiros que perpetró Merah en Tolosa y la población vecina de Montauban — en los que las víctimas fatales fueron tres escolares judíos, tres paracaidistas y un rabino — se constituyeron en las peores hechos terroristas ocurridos en Francia desde la década de 1990.

Estos sucesos reactivaron las preocupaciones en torno al aumento del número de radicales islamistas de nacionalidad francesa dispuestos a llevar a cabo actos de violencia.

Los musulmanes franceses han expresado desasosiego por las repercusiones negativas que tendrán en su comunidad las acciones de Merah en tanto que las autoridades francesas han solicitado a la ciudadanía no confundir el Islam con el terrorismo.

Sin embargo, se intensifico el nerviosismo hacia el radicalismo islámico y el gobierno prohibió el jueves el ingreso de varios clérigos musulmanes internacionales en Francia que pretendían asistir a la conferencia de un grupo islámico fundamentalista.

Sarkozy dijo que desconocía si los 19 detenidos formaban parte de alguna red extremista.

"Continuarán otras operaciones (similares) que nos permitirán expulsar de nuestro territorio nacional a cierto número de personas que no tienen razón de estar aquí", expresó Sarkozy.

El mandatario, que afronta dificultades en su intento de reelección, agregó: "Es nuestro deber garantizar la seguridad del pueblo francés. No tenemos opción. Es absolutamente indispensable".