La economía estadounidense creció a un ritmo sólido en el último trimestre del 2011, pero ese crecimiento seguramente será muy inferior en lo que va de año, al reducir las empresas la reposición de sus inventarios.

La economía creció a un ritmo anual del 3% en el último trimestre del 2011, la mejor actuación desde el 2010, anunció el jueves el Departamento de Comercio. El pronóstico gubernamental del último trimestre no varió respecto al anterior. Una merma en el ritmo de las exportaciones quedó compensada por el repunte en las inversiones empresariales.

Los economistas creen que el crecimiento ha descendido a un ritmo anual del 1,5% en el presente trimestre. En el año, los analistas del banco JPMorgan creen que la economía crecerá a un ritmo del 2,2%, frente al 1,7% del año pasado.

Ese índice de crecimiento es muy inferior al que consideran necesario los economistas para lograr el aumento de las plantillas laborales de forma sostenida. Y aunque la tasa del paro ha descendido al 8,3%, del 9% en septiembre, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke advirtió el lunes que el mercado del trabajo estadounidense siguen siendo muy débil pese a las contrataciones de los últimos tres meses. Agregó que para reducir el desempleo es necesario que la economía crezca de forma mucho más robusta.

En el cuarto trimestre, el gasto consumidor, que en Estados Unidos suma el 70% de la actividad económica, creció a un ritmo anual del 2,1% gracias a la venta de automóviles. Las inversiones empresariales se incrementaron a un ritmo anual del 5,2%, casi el doble de lo pronosticado por el gobierno hace un mes.

Empero, ese repunte quedó anulado por una contracción de las exportaciones, que en el cuarto trimestre crecieron solamente a un ritmo anual del 2,7%, frente a un pronóstico oficial del 4,3% hace un mes.

Los comentarios emitidos el lunes por Bernanke animaron a los inversionistas a creer que la Fed no alterará a corto plazo su tasas de interés, ahora de casi cero.

En su reunión de enero, la Fed dijo que mantendrá su tasa de referencia para créditos a corto plazo en casi cero hasta fines del 2014, posición que reiteró en su encuentro de marzo, aunque los inversionistas temen que ante el repunte económico, el banco central adelante en encarecimiento de esas tasas.