En un esfuerzo para obligar a dejar el poder a soldados amotinados que tomaron el control de Malí la semana pasada, el bloque regional de Africa occidental anunció a última hora del jueves que cerró todas sus fronteras terrestres con ese país y congeló las cuentas bancarias de la nación.

Las sanciones financieras están entre las más duras impuestas en años recientes a una nación del occidente africano y probablemente estrangularán al empobrecido Malí, que importa casi toda la gasolina que consume del vecino Costa de Marfil.

Kadre Desire Ouedraogo, presidente de la Comisión de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental, dijo a reporteros en la capital de Costa de Marfil que las sanciones entrarán en efecto en 72 horas.

Afirmó que además del cierre de las fronteras, todos los países pertenecientes al bloque de 15 naciones dejarán de permitir a Malí utilizar sus puertos. Además de que el banco central congeló su cuenta, Ouedraogo explicó que el bloque instruyó al banco a no realizar ninguna transferencia a bancos comerciales en Malí.

Había grandes filas afuera de los bancos principales de Bamako, donde residentes en pánico trataban de retirar su efectivo.

La junta militar derrocó el miércoles de la semana pasada al líder del país elegido democráticamente. Estados Unidos, Francia y la Unión Europea cortaron su ayuda al país. Las sanciones financieras tienen la intención de ser un golpe fuerte a la capacidad de funcionar de la junta militar.

Los presidentes de cuatro países del Africa occidental buscaban negociar en Malí con miras a restaurar al gobierno salido de las urnas en ese país. Horas antes, el avión que transportaba a los visitantes no pudo aterrizar en la capital maliense por la presencia de simpatizantes de los golpistas en el aeropuerto, dijo un funcionario marfileño.

El asesor del mandatario marfileño dijo que el avión nunca aterrizó en Bamako y regresó tras volar sobre el aeropuerto, donde se había concentrado una masa de partidarios del golpe.

Los cuatro presidentes amenazaron con recurrir a la fuerza militar si el capitán golpista Amadou Haya Sanogo no dimite.

Los presidentes de Costa de Marfil, Benin, Níger y Burkina Faso se reunirán con el capitán del ejército que la semana pasada encabezó un motín en una base militar.

"Impondremos sanciones inmediatamente si no restauran el orden constitucional", advirtió el asesor.