Los debates en la Corte Suprema de Estados Unidos no ofrecieron indicios de cómo los jueces van a fallar en la cuestión de si la ley de salud del presidente Barack Obama quedaría en vigor si el tribunal anula la cláusula de que todos los estadounidenses deben tener seguro de salud.

El último de los tres días de sesiones sobre la ley se pasó mucho tiempo lidiando con argumentos hipotéticos de partidarios y oponentes: "¿Sobrevive la ley si el llamado mandato individual es considerado una intrusión inconstitucional del gobierno en los derechos de los ciudadanos?

La sesión del miércoles por la tarde lidió con la expansión legal del programa Medicaid, de atención médica a los pobres. Esa ampliación fue usada para dar cobertura a 15 millones de personas adicionales.

Cuando el máximo tribunal emita su fallo en junio, la decisión tendrá un impacto en las vidas de casi todos los estadounidenses, y revivirá, no importa el resultado, la batalla política sobre cómo lidiar con los altos costos médicos en el país. La atención a la salud consume 17% de la economía nacional.

Cuando la ley fue apenas aprobada en el Congreso, los demócratas aún controlaban la Cámara de Representantes. Todos los republicanos en el Congreso votaron en contra y los candidatos a la nominación presidencial republicana han prometido trabajar para repeler la ley — si la Corte Suprema, dominada por conservadores, no lo hace primero.

Antes de que fuese aprobada la ley, 50 millones de estadounidenses carecían de seguro médico. Eso era mayormente porque esas personas no podían pagar por la cobertura o porque las compañías de seguro les negaban pólizas debido a sus antecedentes médicos. El plan, firmado por Obama hace dos años, debía extender cobertura a 30 millones de los no asegurados.

Antes de la reforma de Obama, Estados Unidos era el único país desarrollado sin un programa nacional de salud.

El debate del miércoles mostró a varios de los jueces supremos dispuestos a dejar en vigor porciones del abarcador plan, incluso si anulan la cláusula de obligatoriedad.

Esa cláusula es clave para la ley porque protege las ganancias de las compañías de seguros, que son importantes para proveer cobertura. El mandato obligaría a personas más jóvenes, que a menudo no compran seguro, a hacerlo. Esas nuevas primas ayudarían a compensar por el requerimiento de la ley de que las compañías de seguro dejen de negar cobertura a personas con problemas de salud.

El tribunal está considerando el reto constitucional a la ley, presentado por 26 estados y un grupo empresarial privado.