El juez argentino Otilio Romano compareció el jueves ante el juez de la Corte Suprema Adalís Oyarzún por la demanda de extradición solicitada por el gobierno argentino por su presunta complicidad en violaciones a los derechos humanos.

Romano huyó de Argentina en agosto y se refugió en Chile, donde solicitó asilo político, que aún está en trámite. Mientras tanto Argentina oficializó una solicitud de extradición, la que recayó en el juez Oyarzún.

El magistrado, quien interrogó por primera vez a Romano, deberá fallar en primera instancia si acoge o rechaza la extradición, sentencia que deberá ser corregida o confirmada posteriormente por la sala penal de la Corte Suprema.

Romano es acusado de complicidad en 103 casos de violaciones a los derechos humanos registrados en la provincia de Mendoza que el juez, en su condición de fiscal durante la dictadura militar argentina de 1976 a 1983, se negó a investigar.

Romano huyó a Chile el 24 de agosto, un día antes de que fuera suspendido de su cargo de magistrado. Posteriormente la magistratura de su país lo expulsó.

Un mes atrás fue detenido por la policía chilena luego que en enero Argentina formalizó la petición de extradición y el juez Sergio Muñoz, que en esa oportunidad tomó el juicio en reemplazo provisional del magistrado Oyarzún, dispuso su arresto domiciliario nocturno.

Romano llegó la mañana de este jueves al máximo tribunal acompañado de su abogado Claudio Feller para el interrogatorio.