Un tribunal español archivó los cargos de violación que se imputaban a un príncipe saudí que es uno de los hombres más ricos del mundo, por considerar que el relato de la denunciante está plagado de inconsistencias y no es creíble.

El fallo de inocencia a favor del príncipe Alwaleed bin Talal, de 57 años, fue fechado el 26 de marzo y difundido el jueves por un tribunal de Palma de Mallorca.

La mujer, una joven modelo española, fue presuntamente drogada y violada en un yate atracado en la isla de Ibiza la madrugada del 2 de agosto del 2008. Un juez archivó la causa en el 2010, por falta de pruebas.

Empero, un tribunal superior de la Islas Baleares, archipiélago al que pertenece Ibiza, aceptó una apelación de la demandante y ordenó el septiembre del 2011 al mismo magistrado que reanudara la investigación e interrogara al príncipe como sospechoso.

El príncipe figuró en el casillero número 29 en la última edición de la revista financiera Forbes entre las 500 personas más ricas del mundo, con un patrimonio neto de 18.000 millones de dólares. Es un destacado accionista tanto en Citigroup como en el imperio informativo de Rupert Murdoch News Corp.

El príncipe dijo que el fallo final de la corte para archivar el caso respalda sus argumentos de que ni siquiera se encontraba en Ibiza ese día, sino en Francia con su esposa, hijos, nietos y otros testigos.

El tribunal de Palma dijo que la versión de la denunciante estaba plagada de contradicciones en las diversas comparecencias que hizo para prestar declaración.

Agregó que inicialmente la mujer no acusó al príncipe por su nombre de haber sido el violador. Su abogado lo hizo mucho después. El tribunal lo consideró una "anomalía de procedimiento que ha contaminado desde entonces la totalidad de la investigación".

El tribunal destacó que la mujer tardó 48 horas en denunciar la presunta violación ante las autoridades españolas.

Dadas las inconsistencias "no podemos establecer con certeza alguna, ni siquiera circunstancial, lo sucedido" la noche del presunto incidente, declaró la corte.

El acusado dijo que se querellará penalmente en los tribunales contra la mujer, su madre y su abogado.