La muerte de un joven homosexual por una golpiza que le propinó un grupo supuestamente neonazi provocó una profunda conmoción en el país, y el gobierno anunció que acelerará aprobación de una ley antidiscriminación.

Tras 25 días de agonía en el hospital de urgencia, Daniel Zamudio murió la noche del martes en el hospital de urgencia como consecuencia de un trauma neuroquirúrgico. Sus graves heridas se las causaron cuatro jóvenes entre 19 y 26 años que lo agredieron, según la acusación del fiscal a cargo, por su condición de homosexual.

Los atacantes, que se encuentran detenidos, habrían reconocido en declaraciones su afinidad con los neonazis. Ahora tendrán que enfrentar la acusación de homicidio calificado.

Además de las lesiones y fracturas que sufrió Zamudio, sus agresores les marcaron dos esvásticas en su cuerpo. Tres de los cuatro detenidos tienen antecedentes delictivos y de ataques xenofóbicos y homofóbicos anteriores.

El deceso de Daniel Zamudio, tras permanecer varios días en estado de coma, causó de inmediato expresiones de dolor, y cientos de personas se congregaron frente al hospital de urgencia.

El presidente de la república Sebastián Piñera expresó por Twitter desde Corea que "su muerte no quedará impune. Refuerza compromiso del gobierno contra toda discriminación".

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, acudió al hospital de urgencia para manifestar su pesar a la familia de Daniel Zamudio.

Hinzpeter dijo que tras la reanudación la semana entrante de la actividad parlamentaria "vamos a trabajar incansablemente en nuestro Congreso para sacar nuestra ley de discriminación en el menor tiempo posible".

El proyecto ha estado en el Congreso desde hace un tiempo, sin que haya avanzado la tramitación para su aprobación.