Más de 20.000 médicos iniciaron el miércoles una huelga indefinida en los servicios de salud públicos en rechazo a una norma del gobierno boliviano que amplía su jornada laboral diaria de seis a ocho horas.

El ministro de Salud Juan Carlos Calvimontes advirtió el miércoles con despedir al personal en huelga y convocó a todos los médicos cesantes a "estar preparados" para llenar las vacantes si se diera el caso.

"Es un acto criminal el privar de acceso a la salud a pacientes", dijo en rueda de prensa y anunció descuentos para los huelguistas.

El Colegio Médico estimó que más de un centenar de centros de salud suspendieron su atención al público, sólo estaba disponible la atención de emergencias, informó el presidente del gremio Alfonso Barrios.

El conflicto se agravó tras la decisión del Ministerio de Salud de aplicar la jornada de ocho horas diarias a partir del martes. El ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, dijo que no fue posible alcanzar un acuerdo al respecto con los médicos.

Desde hace décadas los médicos de la seguridad social y de los hospitales públicos trabajan seis horas diarias, el gobierno decretó la ampliación con el argumento de que es la jornada legal para todos los asalariados.

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, explicó el miércoles que la jornada de seis horas fue establecida cuando no había suficientes médicos en el país y las dos horas libres eran para que las dediquen al estudio.

Los médicos alegan que es una conquista laboral del sector y reclaman mejoras salariales por las dos horas adicionales, pero el gobierno dijo que no hará incrementos.