Docenas de allegados al régimen del presidente sirio Bashar Assad no podrán acudir a los Juegos Olímpicos de Londres, confirmó el miércoles el primer ministro británico David Cameron.

Cameron dijo que todas las personas que tengan prohibido viajar internacionalmente y que tengan cuentas bancarias congeladas no podrán acudir a la olimpiada, que se realizará del 27 de julio al 12 de agosto.

"No creo que debamos castigar a los atletas por los pecados del régimen, así que Siria participará en los Juegos y eso es lo correcto", dijo Cameron en medio de una reunión con el presidente del COI, Jacques Rogge, quien encabeza una delegación que realiza la última inspección antes de los Juegos.

"Pero hay que dejar algo claro, y es que Gran Bretaña ha encabezado los esfuerzos en la Unión Europea y en otros lugares para congelar fondos, prohibir viajes e imponer sanciones a este régimen despreciable. A cualquiera que le apliquen esas prohibiciones de viaje no será bienvenido en Londres", afirmó.

Un total de 41 organizaciones y 127 personas vinculadas con el régimen sirio tienen sanciones de la Unión Europea, incluyendo la esposa de Assad, Asma, quien nació en Gran Bretaña. Los diplomáticos han reconocido que no podrían evitar que Asma entre al país, pero señalan que no esperan que intente viajar al Reino Unido.

Gran Bretaña tendrá que decidir si le otorga una visa al presidente del comité olímpico de Siria, Mowaffak Joumaa, un aliado de Assad que no tiene sanciones en su contra.

Cameron dijo que la reunión con Rogge y el líder del comité organizador local, Sebastian Coe, sirvió para hablar sobre transportación, seguridad y los intentos para que la gente común y corriente se beneficie del legado de los Juegos.

El líder británico, quien dice que corre y juega tenis una vez a la semana, expresó que una de las metas principales es que el pueblo británico realice más deportes, especialmente los jóvenes.

Coe y Cameron después jugaron un partido de bádminton en el jardín de su residencia.

"Londres ha dado un ejemplo sobre cómo dejar un legado duradero. Ya podemos ver los resultados en la extraordinaria transformación del este de Londres", dijo Rogge.

"En el COI estamos contentos", contestó Rogge cuando le preguntaron sobre los preparativos de Londres.