Los 17 países que usan como moneda el euro deberían agrandar su protección en contra de la crisis al menos 1 billón de euros (1,3 billones de dólares) para ayudar a enfrentar a la unión a volver a un crecimiento, dijo el martes la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico.

El mexicano Angel Gurría, cabeza del organismo internacional con sede en París, dijo que los compromisos actuales con los fondos de rescate, que están limitados a 500.000 millones de euros (664.000 millones de dólares), no son suficientes para restaurar la confianza del mercado en la región.

"Una protección creíble daría a los gobiernos el espacio para respirar que necesitan para revitalizar el crecimiento y la competitividad europea", dijo Gurría en un comunicado anexo al reporte anual de la OCDE sobre la economía en la eurozona. "Se necesitan ahora acciones decisivas para restaurar la confianza y sustentar la demanda".

Según el reporte, que también explica con detalle una serie de reformas económicas para países individuales, estados vulnerables podrían necesitar más de 1 billón de euros en ayuda durante los próximos dos años.

Gurría dijo que los ministros financieros de la eurozona deberían tomar la decisión de incrementar sus fundos de rescate en su reunión en Copenhague a finales de semana.

Alemania, la mayor economía del bloque, señaló el lunes que podría mantener sólo un incremento temporal de unos 700.000 millones de euros (929.000 millones de dólares).

Sin embargo, eso cae por debajo de la recomendación del Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Tampoco podría ser suficiente para a otras grandes economías fuera de la zona euro, como China y Estados Unidos, para que ayuden a crecer las defensas europeas al enviar más dinero al FMI.

Instituciones internacionales argumentan que un fondo de rescate grande y creíble podría restaurar la confianza en los países vulnerables como Italia y España y evitar que tengan que pedir ayuda en algún momento.

Gurría agregó que podría también permitir a economías débiles a enfocarse a echar a andar el crecimiento mediante una reforma de sus economías.