Autoridades decomisaron el martes tres escopetas, un revólver y 2.350 balas en un vehículo de la embajada de Estados Unidos y señalaron que el caso afecta a la seguridad del Estado, pero la misión estadounidense adujo que era un traslado bajo un acuerdo policial.

"Estamos hablando de una acción que pone en riesgo la seguridad del Estado" porque no había autorización para el traslado de las armas, dijo en rueda de prensa el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

Más tarde, la Embajada de Estados Unidos dijo en un comunicado que el traslado de armas fue informado a la Policía ante el próximo cierre de sus oficinas en Trinidad, capital del departamento amazónico de Beni en el noreste, según dijo.

"La Embajada de Estados Unidos tiene un acuerdo con el Gobierno bajo el cual la Policía Boliviana nos proporciona servicios de seguridad" y las armas estaban destinadas a esas tareas en las oficinas de Santa Cruz, explica el comunicado.

La camioneta fue interceptada cuando salía de un cuartel de la patrulla antidrogas en Trinidad, capital del departamento amazónico de Beni en el noreste, con rumbo a la ciudad de Santa Cruz, a 360 kilómetros al sur de esa ciudad.

Romero dijo que el "traslado era irregular" y anunció una investigación por parte de la fiscalía. El chofer de la camioneta y un cabo de la policía, ambos bolivianos, están detenidos. La Embajada dijo que cooperará con las investigaciones.

También se encontró equipo de radio y un computador. Los rifles son de la marca Remington y el revólver un Smith&Wesson calibre 38 al igual que las municiones, dijo Romero.

A pesar de un reciente acuerdo, Bolivia y Estados Unidos no han podido normalizar sus relaciones desde que el presidente Evo Morales expulsó al embajador Philip Goldberg y a la agencia antidrogas DEA a fines de 2008 por supuesta confabulación y espionaje, acusaciones que rechazaron las autoridades de Washington.

No obstante, Estados Unidos mantiene su cooperación antidrogas.

La semana pasada, Morales advirtió con cerrar la embajada de Estados Unidos "si sigue molestando a Bolivia como está haciendo hasta ahora". El mandatario acusó varias veces a esa delegación diplomática de alentar protestas antigubernamentales.