Pese a reducir considerablemente su campaña para eliminar costos, el aspirante presidencial republicano Newt Gingrich prometió el miércoles seguir en la contienda mientras el puntero Mitt Romney no tenga los suficientes delegados para convertirse en el nominado del partido.

Hasta que Romney no haya ganado los 1.144 delegados necesarios para ganar la nominación, "le debo a la gente que me ayudó en el último año representar sus opiniones y valores", afirmó Gingrich.

En tanto, el ex presidente George H. W. Bush manifestaría su respaldo formal a Romney el jueves, durante un acto en Houston.

La portavoz de Romney, Gail Gitcho, dijo que el precandidato y Bush padre aparecerán juntos y hablarán con la prensa.

El respaldo formal por parte del 413r presidente de Estados Unidos constituiría otra señal de que los republicanos están cerrando filas en torno de Romney.

Pero Gingrich expresó molestia con las presiones crecientes sobre él y Rick Santorum para que se retiren de la contienda republicana y despejan el camino a Romney.

"Por alguna razón, todo el mundo en el 'establishment' está diciendo que Santorum y yo debemos abandonar la contienda", dijo Gingrich en declaraciones a la emisora radial WTOP, de Washington. "Romney tiene que ganárselo. No va a ser un regalo".

Gingrich piensa apoyar a Romney si éste consigue los delegados necesarios antes de la convención nacional del partido en Tampa, Florida, en agosto, dijo su portavoz R.C. Hammond.

Una tercera parte del personal de la campaña de Gingrich fue despedido y se pidió al gerente de la campaña Michael Krull que renunciase, dijo Hammond el martes por la noche. Hammond y el director de comunicaciones Joe DeSantis van a quedarse.

La nueva estrategia prevé que el ex presidente de la cámara de representantes se pase menos tiempo en estados con elecciones primarias y más tratando de persuadir a delegados que le respalden en la convención nacional. Se espera además que la campaña comience a concentrarse en portales YouTube, Twitter y otros sitios digitales.

La última reestructuración de la campaña de Gingrich se produce en momentos en que éste reportó más de millón y medio de deuda para el final de febrero, de acuerdo con documentos presentados ante la Comisión Federal de Elecciones — incluyendo honorarios legales y costos de anuncios. Al mismo tiempo, Gingrich tenía millón y medio de dólares en efectivo disponible, la menor cifra entre los cuatro candidatos republicanos.

"El flujo de fondos es menor que lo que quisiéramos, así que estamos haciendo lo apropiado para poder seguir en campaña", dijo Gingrich el miércoles.

Santorum, que se disputa con Gingrich el voto anti Romney entre los conservadores, respondió a la noticia llamando a los republicanos a respaldarle a él.

"Pienso que es hora de que los candidatos republicanos se unan en respaldo a mí", dijo Santorum. "Debemos tener un candidato conservador contra Obama. Hasta que llegue ese momento, no voy a pedir la salida de nadie".