Unas 30 personas se congregaron el martes en la Plaza de Bolívar de esta capital confiados en que será la última manifestación de los familiares de militares y policías secuestrados por las FARC y que la guerrilla ha dicho que dejará libres el próximo mes.

"Cuando nosotros iniciamos el plantón (la manifestación) había 40 secuestrados... Ahora esperamos que las FARC, la próxima semana, nos entreguen a los últimos 10", dijo a The Associated Press, Marleny Orjuela, una activista que lidera un movimiento que propende por la liberación de los rehenes de las guerrillas.

"El plantón de los familiares de policías y militares secuestrados se inició en junio del 2003 todos los martes aquí, en la Plaza de Bolívar de Bogotá, como un ejemplo de las madres de la Plaza de Mayo en Argentina", explicó Orjuela.

Con pancartas y fotografías de los rehenes, los manifestantes empezaron a llamar a uno por uno de los secuestrados y a renglón seguido corearon: "Ausente" y "Vivos se los llevaron, vivos los queremos".

"Ufff, se siente un alivio pensar que la próxima semana ya tendremos en nuestros hogares a nuestros hijos secuestrados", dijo Virginia Franco, de 71 años, madre del sargento del ejército Luis Alfonso Beltrán Franco, secuestrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hace 14 años en el sur de Colombia.

Franco, quien advirtió que durante los nueve años de plantones en la Plaza de Bolívar faltó muy pocas veces y que cuando esto sucedió fue por problemas de salud.

Visiblemente emocionada por felicidad, según dijo, ella lloró en repetidas ocasiones mientras sostenía una pancarta en la que se leía: "Acuerdo sí...guerra no".

También se hizo presente en la jornada Henry Rojas, un vendedor ambulante de 48 años, que aclaró que no tenía a ningún pariente en cautiverio, pero que ha participado en las manifestaciones "porque hay que ser solidarios con el dolor ajeno y porque el secuestro es un flagelo maldito que mata en vida".

"Queremos que hoy sea el último plantón libertario y estoy muy feliz de que por fin dejarán libres a los últimos policías y militares secuestrados", añadió.

Hace tres días, la ex senadora Piedad Córdoba, a quien las FARC le han entregado a 20 cautivos desde 2008 hasta inicios de 2011, reveló que la liberación de los secuestrados será los próximos 2 y 4 de abril.

Precisó que el 31 de marzo la comitiva irá a Sao Gabriel da Cachoeira, una localidad brasileña cercana a la frontera con Colombia y donde suelen estar los helicópteros de la fuerza aérea de Brasil en los que se recoge a los cautivos.

Añadió que un día después — 1 de abril — las aeronaves llegarán a la ciudad de Villavicencio, a 75 kilómetros al sur de Bogotá, desde donde se coordinará el operativo que traerá a la libertad a los uniformados.

En pasadas entregas, Córdoba viajó a distintos puntos de la selva colombiana en compañía de delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y en helicópteros ofrecidos por el gobierno de Brasil, que presta al menos dos naves y a sus 22 tripulantes militares.

Aparte del sargento Beltrán, los otros uniformados que serán liberados son los militares Luis Arturo Arcia, Róbinson Salcedo y Luis Alfredo Moreno, y los policías Jorge Trujillo, César Augusto Lasso, Wilson Rojas, Carlos Duarte Rojas, Jorge Romero y José Libardo Forero.

Las FARC anunciaron en diciembre y en febrero, en dos distintos comunicados, que los 10 uniformados serían liberados de forma unilateral y como un gesto de reconocimiento al trabajo de la ex senadora Córdoba y otras mujeres activistas en favor de la paz.