Un par de goles de Karim Benzema y otro de Kaká le dieron el martes al Real Madrid un triunfo 3-0 sobre APOEL de Chipre de y dejaron al club español con un pie en las semifinales de la Liga de Campeones.

Al Madrid le costó sobre manera vulnerar la última línea de un bien parado APOEL hasta que Benzema abrió la cuenta a los 74 minutos, al rematar de palomita un excelente centro de Kaká. El propio brasileño hizo el segundo a los 82, luego de una buena combinación entre Cristiano Ronaldo y Marcelo, que le cedió un pase de gol mientras se caía. Benzema hizo el tercero en un contragolpe a los 90.

Con una ventaja de tres goles como visitante, y un plantel infinitamente superior, el Madrid prácticamente puede darse el lujo de empezar a planificar las semifinales, aún cuando le resta el partido de vuelta por los cuartos de final la próxima semana en su estadio Santiago Bernabéu.

"Hemos tardado muchos minutos en marcar el primer gol, pero el adversario ha jugado muy bien. El APOEL tiene sus diferencias económicas y deportivas respecto al resto de equipos de la Champions, pero son fantásticos", expresó el técnico madridista José Mourinho. "Hemos tenido que jugar muy bien para ganar".

"El sueño de la Liga de Campeones parece que se ha acabado", añadió Mourinho. "Se ve muy difícil el APOEL nos pueda ganar 4-0 o 4-1 en el Bernabéu. Pero creo que el próximo sueño es volver a la Liga de Campeones".

APOEL es el primer club chipriota que alcanza esta etapa de la Champions, y el hecho de enfrentar a un gigante como el Madrid ya es un logro histórico para el equipo.

La novedad en el Madrid fue la aparición del turco Nuri Sahin como volante de marca ante la ausencia por suspensión. De Sahin salió la mejor ocasión durante el primer tiempo, un pase que encontró a Benzema, pero el francés remató por encima del travesaño desde una posición inmejorable frente al marco.

Pero el Madrid finalmente logró minar la resistencia del conjunto local.

El gol de Kaká fue toda una joya de juego en conjunto: Cristiano le dio un pase de taco a Marcelo, que llegó a la línea de fondo por la banda izquierda. El lateral brasileño eludió a un defensor y, mientras caía, alcanzó a empujar la pelota al centro del área, donde su compatriota la tocó al fondo de las redes.

El ingreso de Kaká y Marcelo a los 64 minutos, en reemplazo de Fabio Coentrao y Gonzalo Higuaín, le dio una nueva dimensión al ataque del Madrid, que aunque controló a su antojo la posesión del balón en el primer tiempo, no logró llegar con claridad al arco defendido por Dionisios Chiotis.

El APOEL, en cambio, no inquietó en una sola ocasión al portero merengue Iker Casillas. La estadística de remates a puerta no pudo ser más elocuente: 20 disparos del Madrid contra ninguno de los anfitriones.

"Creo que el resultado es justo. Logramos contener al Real lo más que se pudo, pero la presión fue asfixiante en el segundo tiempo y todo se le hizo fácil al Real tras el primer gol debido a que nuestros jugadores sintieron el golpe", dijo el técnico de APOEL Ivan Jovanovic.

También dio por sentenciada la eliminatoria: "El Real Madrid ya está en la siguiente fase ... eso está seguro ... Como equipo, hicimos el máximo esfuerzo posible ... Este cruce con el Real fue tal vez el último obsequio que el fútbol nos dio este año. Fue un verdadero honor enfrentar a este equipo".