Los precios de la vivienda bajaron en enero por cuarto mes consecutivo en la mayoría de las ciudades estadounidenses, ya que el modesto repunte en las ventas no ha quedado reflejado todavía en un mayor cotización de los inmuebles.

El índice de precios de la vivienda Standard & Poor's/Case-Shiller difundido el martes indicó que los precios bajaron en enero con respecto a diciembre en 16 de las 19 ciudades analizadas.

Las mayores contracciones ocurrieron en San Francisco, Atlanta y Portland. Los precios subieron en Miami, Phoenix y Washington. La información de precios de la zona de Charlotte se retrasó y por lo tanto no figuran en el reporte.

La baja refleja en parte los ajustes por factores temporales. Las estadísticas de mes a mes no son ajustadas por factores de temporalidad.

Con todo, los precios bajaron en enero en 17 de las 20 ciudades, en comparación con el mismo periodo del 2011. El índice de precios del grupo a nivel nacional ha caído un 34% desde que estalló la burbuja del mercado inmobiliario, y se encuentra ahora en los niveles del 2002.

El continuado descenso de los precios sugiere que el mercado de la vivienda sigue siendo débil, incluso tras el mejor invierno de ventas hipotecarias en cinco años y una marcada mejoría del mercado laboral.

"Pese a ciertos indicios económicos positivos, los precios de la vivienda siguen bajando", dijo David M. Blitzer, presidente del comité del índice de S&P.

Ocho ciudades — Atlanta, Chicago, Cleveland, Las Vegas, Nueva York, Portland, Seattle y Tampa, Florida — gozan ahora de los niveles que tenían en el 2000 o antes. Solamente Denver, Detroit y Phoenix experimentaron aumentos entre un año y otro.

Los analistas se apresuraron a destacar que los precios seguramente aumentarán moderadamente en gran parte del 2012.

"Va a ser muy tentador ver bajar el precio de la vivienda y ver un abortado repunte, pero no es esa la realidad", dijo Stan Humphries, economista jefe de la página de internet del ramo Zillow.com. "La realidad es que el precio y la venta de las casas irán para arriba".

El índice mensual Case-Shiller cubre la mitad de todas las viviendas en Estados Unidos. Mide los precios en comparación a los de enero del 2000, y crea un promedio de tres meses. Las cifras de enero son las últimas disponibles.

Algunos economistas creen que el aumento de las ventas podría impedir un nuevo deterioro de los precios en el segundo trimestre. El precio de la vivienda suele seguir la pauta de las ventas con una diferencia de seis meses. Cuando suben las ventas, lo hacen igualmente los precios, creando un ciclo positivo.