La confianza de los estadounidenses bajó apenas ligeramente en marzo, un mes después de alcanzar su mejor nivel en un año, reportó el martes un grupo privado de investigación.

El Indice de la Confianza Consumidora resistió los efectos de algunas noticias contradictorias sobre el rumbo de la economía. Los estadounidenses siguieron optimistas en un momento en que el mercado bursátil sube pero también aumentan los precios de la gasolina, y en que el desempleo decrece pero también se reducen los precios de las viviendas.

Lynn Franco, directora del grupo investigador The Conference Board, dijo que los consumidores "consideran que la economía no pierde impulso".

El indicador bajó a 70,2 puntos, de 71,6 en febrero. Los economistas sondeados por FactSet habían pronosticado una puntuación de 70.

La confianza consumidora se ha recuperado desde el cuarto trimestre del año pasado tras bajar en febrero del 2009 a 25,3 puntos, un récord. Empero, la lectura de marzo es inferior a los 90 puntos, indicio de una economía saneada. El índice no se ha acercado a los 90 puntos desde diciembre del 2007.

Los economistas siguen atentamente la marcha de la confianza consumidora porque el gasto consumidor aporta en estados Unidos el 70% de la actividad económica.

Un componente del Indice de la Confianza Consumidora, que mide la valoración de los compradores en el presente sobre la economía, subió a 51 puntos, de 46,4 el mes anterior. Esa cifra es ahora la más alta en más de tres años. Empero, otro barómetro, que mide el panorama consumidor a seis meses, bajó a 83 puntos, de 88,4 en febrero.

"La moderada contracción fue debida solamente a un panorama a corto plazo menos favorable, mientras que por otra parte, la valoración de los consumidores de la presente situación económica sigue mejorando", según indicó Franco en una declaración.

El sondeo preliminar sobre los consumidores, realizado entre el primero y el 15 de marzo, indicó que los compradores están preocupados por el repunte de la inflación, que alcanzó su mayor nivel en un año.

___

El redactor de AP sobre bienes raíces Derek Kravitz contribuyó a este artículo en Washington.