Alrededor de 30 activistas de Greenpeace México fueron detenidos brevemente por la Policía de la Ciudad de México luego de que algunos descendieron en rappel por los muros de un hotel para colocar una manta con un mensaje en contra de un polémico desarrollo turístico.

La gigantesca manta estaba dirigida al presidente Felipe Calderón, con el mensaje: "Calderón. ¡Cancela Cabo Cortés!".

Cabo Cortés es el nombre comercial del proyecto de desarrollo de un paraje de la costa de Baja California frente al arrecife coralino de Cabo Pulmo, el cual es considerado un modelo de recuperación de arrecifes degradados.

Los activistas afirman que los desechos y el tráfico del centro turístico dañarán el arrecife.

El gobierno de Calderón afirma que aunque ya se han concedido algunos permisos, no se autorizará la construcción a menos que se cumplan varias condiciones estrictas.