Al comienzo del año escolar, habrían sido impensables acontecimientos de la semana del orgullo gay en una academia militar, con títulos como "Olimpiadas del condón" y "baile de debutantes homosexuales". Esta semana son una realidad.

Los cadetes uniformados en la Universidad de Norwich, la academia militar privada más antigua del país, participaron el lunes en los primeros seminarios sobre el atosigamiento y los amedrentamientos, en ese centro de estudios castrenses, dentro del marco de la llamada semana del orgullo gay. Es al parecer el primer acto de su tipo en una academia militar.

Seis meses después de expirar la norma que prohibía a los gays exteriorizar sus preferencias sexuales en las fuerzas armadas, la situación es ahora diferente.

Hasta el año pasado, solamente unos pocos miembros de Norwich conocían la orientación sexual de Joshua Fontánez, ex presidente del alumnado que calladamente preparó el terreno para la formación de un club de homosexuales, el cual realizó su primera reunión el día que expiró la ley.

Siempre quiso ser militar pero creyó que tendría que mantener en secreto su sexualidad.

"El aspecto de mi orientación sexual, y cómo lo veía el ejército, era algo que estaba dispuesto a sacrificar, el ser abiertamente (homosexual) frente a servir a mi nación", dijo Fontánez. "Es algo que siento era verdaderamente mi vocación y que quiero realmente, así que es un gran alivio no tener que hacer necesariamente ese sacrificio".

En diciembre, un grupo de estudiantes de la Academia de la Guardia Costera en New London, Connecticut, formó un grupo llamado Spectrum, con objetivos muy parecidos al club de Norwich. Una organización similar, con el mismo nombre, se forma en la Academia militar de West Point, en Nueva York.

Para muchos de los estudiantes, los cambios ocurridos desde el fin de la política "no preguntes, no digas" no han sido abrumadores.

"Definitivamente fue un gran cambio, aunque para mi ocurrió a lo largo de un prolongado periodo que no me pareció gran cosa", dijo el cadete de la Guardia Costera Chip Hall.

El club Spectrum de West Point, copiado de la organización de la Guardia Costera, se organiza sin estridencias.

"Todo el mundo ha sido muy profesional aquí en la academia", dijo el cadete de West Point Andrew Fitzsimmons, de 19 años. "Es un ambiente muy positivo".

Entre otros actos previstos para esta semana figuran discusiones sobre los análisis para detectar el virus de inmunodeficiencia humana (VIH); las "Olimpiadas del condón", donde se darán preservativos como premio, así como un baile en el que pueden participar parejas homosexuales.