Una parte de los áridos territorios de Argentina, Bolivia y Paraguay denominada Chaco Americano siguió sufriendo en el último mes la deforestación de sus bosques naturales, según un informe difundido en Asunción.

Lourdes Aquino, de la oficina de prensa de la organización no gubernamental Guyra, dijo el lunes a The Associated Press que el informe, que se realiza con una periodicidad mensual a través de imágenes satelitales, reveló que en los territorios del norte de Argentina (Formosa, Chaco, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), sur de Bolivia (Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija) y noroeste de Paraguay (Boquerón, Alto Paraguay y Presidente Hayes) hubo 1.467 hectáreas deforestadas por día en febrero totalizando 42.539 hectáreas, en contraste con las 465 hectáreas por día de enero.

En Paraguay se registró el mayor porcentaje de deforestación con 56%, seguido por Argentina con 29% y Bolivia con 14%. En Brasil no se detectaron casos de deforestación.

"No efectuamos ninguna denuncia, reclamo ni acusación. Nuestra tarea es sólo informar sobre los cambios que ocurren en los montes naturales. Si alguien detecta algún posible delito, debe actuar la fiscalía o la gubernamental Secretaría del Ambiente", dijo Aquino.

Oscar Rivas, secretario del Ambiente, dijo el lunes al inaugurar en Asunción la denominada Cumbre Internacional por la Reforestación organizada con el apoyo de las Naciones Unidas, que la plantación masiva de árboles "y conservación de bosques son las únicas formas para combatir las emisiones de gases de efecto invernadero".

Por su lado el inglés Ibrahim Thiaw, coordinador de la reunión con representantes de 50 países, sostuvo que "en los años 90 se deforestaron 300 millones de hectáreas en el mundo, dañando el ambiente. Se reforestó un 54%, insuficiente porque se perdieron bosques autóctonos".

La Unión Nacional de Ayoreos del Paraguay, informó a la AP que los colonos menonitas --descendientes de inmigrantes canadienses, alemanes, rusos y holandeses seguidores del líder protestante Menno Simons-- van extendiendo en el centro del Chaco Boreal sus haciendas para la cría de bovinos, talando árboles.

El fiscal del ambiente José Luis Casaccia, en entrevista telefónica con la AP, comentó que "desde agosto pasado cuando intervine en denuncias hechas por organizaciones no gubernamentales y por nativos del Chaco Boreal (500 kilómetros al noroeste de Asunción) sobre deforestación... la tala se detuvo".