Las fuerzas militares colombianas abatieron a 36 guerrilleros de las FARC la madrugada del lunes en el segundo golpe fuerte propinado al grupo rebelde en lo que va del año.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó la cifra de guerrilleros muertos durante la operación, realizada en el sitio El Silencio, en el municipio de Vista Hermosa, departamento de Meta, a 180 kilómetros al sur de Bogotá.

Inicialmente se informó de 35 rebeldes abatidos, pero Pinzón señaló en rueda de prensa que se había encontrado un guerrillero muerto más.

El presidente Juan Manuel Santos ensalzó la acción contra las FARC al visitar la base militar de Apiay de la ciudad de Villavicencio, a 75 kilómetros al sur de Bogotá.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, explicó que el asalto, en el que también participó la policía, se dio cuando los guerrilleros "estaban haciendo unos cursos, se estaban preparando, y ahí cayeron varios cabecillas".

"Esta es una operación que no ha terminado", destacó Navas. "Es una operación de largo aliento... contra el área base de las cuadrillas del Bloque Oriental de las FARC, que tiene un valor altamente estratégico".

Temprano las Fuerzas Militares dijeron en un comunicado que en la acción también fueron capturados dos hombres y tres mujeres.

Señalaron que han abatido en lo que va del año a 145 integrantes de las FARC y que los capturados suman 264, en tanto que los desmovilizados 217.

Este es el segundo golpe fuerte que el gobierno ha propinado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en lo que va del 2012. La semana pasada, el ejército mató a 33 de sus integrantes en Arauquita, departamento de Arauca y a unos 400 kilómetros al noreste de Bogotá.

"Esto (de Vista Hermosa) se suma a la operación que se hizo en Arauca la semana pasada con un número similar", añadió Navas.

Santos advirtió las fuerzas armadas "no van a parar, van a continuar, van a perseverar, como han sido las instrucciones y como es su actitud y como ha sido su acción".

Informó igualmente sobre la captura, la víspera, de seis miembros de las FARC en el municipio de Restrepo --80 kilómetros al sur de Bogotá y también en Meta--, entre los que había un ideólogo del frente 53 de ese grupo guerrillero.

Para el analista Alfredo Rangel, de la Fundación Seguridad y Democracia, que conoce del conflicto colombiano, "estos dos golpes contundentes que han realizado las fuerzas militares en los últimos días demuestran ahora la ofensiva militar contra las FARC, demuestran que de nuevo tomaron iniciativa de atacarlos (a los guerrilleros) en todos sus frentes y que seguirán en todo el país".

Para Rangel, no sería extraño que las FARC le pongan trabas a la entrega de diez militares y policías que tienen en su poder desde hace más de 12 años y que anunciaron dejarán libres el 2 y 4 de abril.

"No sería sorprendente que las FARC, frente a esta ofensiva del ejército, resolvieran dilatar las entregas, aún cuando no tendrían absolutamente ningún argumento para hacerlo y creo que quedarían muy mal frente a la comunidad nacional e internacional si por esta causa (de los operativos) no cumplen con los plazos que ellos mismos han establecido" para las liberaciones, comentó Rangel.

El ministro de Defensa aseguró que el gobierno "ha hecho todo lo que está a su alcance" para que los diez retenidos vuelvan a casa.

Las FARC "no pueden seguir buscando justificaciones... para que estas personas puedan regresar cuanto antes al seno de sus hogares", sostuvo Pinzón ante reporteros.