Los organizadores de un festejo infantil anual consistente en esconder, y luego localizar, huevos de Pascua y que atrae a centenares de niños, dijeron que el acontecimiento fue cancelado este año a causa de la conducta prepotente de los padres durante el evento del año pasado, empecinados en asegurarse de que su hijo consiguiera un huevo.

Ese festejo de Colorado concluyó en cuestión de segundos, ante la consternación de padres y niños. Demasiados padres saltaron una cuerda tendida para que solamente los menores participaran en el festejo.

Los observadores dijeron que la cancelación es una muestra de los llamados "padres helicóptero", aquellos que se extralimitan en la supervisión de sus hijos y participan en todos los aspectos de sus vidas.

"Esa es la metáfora perfecta para los niños de la generación del Milenio", dijo Ron Alsop, un ex reportero del Wall Street Journal y autor del libro "The Trophy Kids Grow Up" (Trofeo con el que crecieron los niños). Agregó que "no dan a sus hijos suficientes posibilidades para aprender de sus errores y equivocaciones".

El festejo del pasado abril tuvo algunas dificultades técnicas, dijo Mazie Baalman, propietario de la empresa de chocolates Rocky Mountain Chocolate Factory y patrocinador del evento.

No había lugares para esconder los huevos de plástico, rellenos de golosinas donadas o de cupones para los comercios cercanos. Por ello, miles de huevos fueron depositados en un lugar visible en la hierba. Un altavoz para anunciar el comienzo del evento no funcionó, por lo que Baalman usó el sistema de altoparlantes del parque, cuya calidad auditiva no era buena.

"Por ello, todo el mundo creyó que dije 'Adelante', y todo el mundo fue. El acontecimiento terminó a los pocos segundos", contó Baalman. "Si un padre se mete, el resto dice yo también, y todo el mundo va".