Brasil invertirá unos 1.000 millones de dólares anuales para mejorar la educación en el campo, uno de los sectores que se han mantenido al margen de la expansión educativa en el país, anunció el lunes la presidenta Dilma Rousseff.

Indicó que el Programa Nacional de Educación en el Campo contempla mejoras en la infraestructura de las escuelas rurales y formación de profesores.

"Son 30.000 escuelas que van a recibir recursos para mantenimiento y reformas y otras 3.000 escuelas serán construidas hasta 2014", declaró Rousseff en su programa radial semanal Café Con la Presidenta, divulgado el lunes en momentos que la gobernante se trasladaba a India para participar en la cumbre del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

La presidenta indicó que el programa apunta a beneficiar a pequeños agricultores, familias asentadas por la reforma agraria y comunidades de descendientes de esclavos conocidos como quilombolas.

Precisó que casi 30 millones de brasileños viven en el campo, en su mayoría productores pequeños y medianos.

"Nosotros queremos que esos agricultores y sus familias tengan la oportunidad de estudiar y conquistar una profesión sin necesitar dejar el campo. Una de nuestras acciones será ofrecer material didáctico con contenido diferenciado para las escuelas rurales", acotó Rousseff.

Señaló que el programa contempla también facilidades de transporte mediante la entrega de 8.000 autobuses y 2.000 lanchas para transporte escolar, así como 180.000 bicicletas para niños y jóvenes rurales.