Todo el combustible que llevaba el crucero Costa Concordia cuando zozobró frente al litoral italiano fue retirado el sábado, informaron las autoridades.

El proceso comprendió la remoción de 2.000 toneladas de combustible y aguas residuales.

Los trabajos fueron desarrollados en medio del temor de que una fuga de combustible del crucero contaminaría las aguas del santuario marino de la isla toscana de Giglio donde encalló el 13 de enero.

Pero las autoridades afirmaron que no detectaron ninguna contaminación considerable.

En el accidente y la frenética evacuación del Concordia murieron 30 personas. Dos siguen desaparecidas y se teme que hayan muerto.

La empresa propietaria del Concordia, Costa Crociere SpA, ha informado que tardaría casi un año para retirar a la embarcación y que evalúa los mecanismos posibles.