El regulador de competencia de la Unión Europea inició el viernes una investigación profunda sobre la adquisición de una parte de EMI — la grabadora británica de Coldplay, los Beatles y Karty Perry — que planea Universal Music Group.

Universal Music, propiedad del conglomerado de medios francés Vivendi SA, anunció en noviembre que comprará la división de música grabada de EMI por 1.900 millones de dólares. A la vez, un consorcio encabezado por Sony/ATV de Sony Music dijo que pagará 2.200 millones por la división de producción de EMI.

El acuerdo enfrenta la oposición total de rivales como Warner Music y compañías disqueras independientes, que temen que Universal y Sony dominen un mercado ya bastante afectado por la descarga ilegal de música en internet.

En un comunicado del viernes, la comisión indicó que esas preocupaciones podrían estar justificadas.

La compra de la división de música grabada de EMI aumentaría el tamaño de Universal casi al doble de su competidor más grande en Europa, dijo la comisión.

Agregó que incluso la amenaza de la piratería musical no parece una restricción considerable para la nueva compañía.

"La adquisición propuesta podría reducir la competencia en el mercado de la música grabada en detrimento de los consumidores europeos", dijo en un comunicado el comisario de Competencia de la Unión Europea, Joaquín Almunia. "La comisión necesita asegurar que los consumidores sigan teniendo acceso a una gran variedad de música en diferentes formados físicos y digitales en condiciones competitivas".

Universal dijo que la investigación era previsible. "Seguiremos cooperando totalmente con la comisión y esperamos que se logre una resolución exitosa del proceso", dijo la empresa en un comunicado.

La comisión tiene plazo hasta el 8 de abril para decidir si aprueba el acuerdo. Si la investigación confirma sus temores, Vivendi, que ya anunció que venderá unos 500 millones de euros (662 millones de dólares) en activos no fundamentales, podría ofrecer la venta de más activos para asegurar el acuerdo.

EMI fue puesta a la venta por Citigroup, después de que el banco ejecutara la deuda de la firma de capital privado Terra Firma, que compró a la disquera por 6.800 millones de dólares en 2007.

La comisión decidirá el 2 de abril si también revisa la parte de Sony del acuerdo.