Un jurado el viernes declaró culpables a dos primos de ser asesinos a sueldo de una banda de narcotraficantes local vinculada con un cartel mexicano.

Clinton Lewis y Martin Lewis fueron condenados después de cinco horas de deliberaciones en un caso federal de crimen organizado y asesinato a sueldo. Los primos se mostraron inmutables durante la lectura del veredicto, que podría mandarlos a la cárcel de por vida.

Varios pandilleros declararon que los Lewis eran sicarios de una pandilla de Memphis que importaba drogas desde México y las vendían en cinco estados.

Clinton Lewis fue encontrado inocente de delincuencia violenta en apoyo a crimen organizado, pero se le declaró responsable de otras seis acusaciones, incluyendo secuestro. En este caso se le culpó del secuestro de Marcus Turner pero se le exoneró en el homicidio de ese hombre ocurrido en septiembre de 2006.

Martin Lewis fue hallado culpable de los cuatro cargos imputados, como el asesinato de Mario McNeal de 2007 en un restaurante de Memphis. Clinton Lewis fue responsabilizado de ayudar en la preparación del asesinato.

Los abogados defensores argumentaron que las declaraciones de los pandilleros se debían excluir porque las hicieron a cambio de obtener sentencias reducidas. El cabecilla de la banda, Craig Petties, se declaró culpable de extorsión, lavado de dinero y contratar cuatro asesinatos.

La banda distribuía cocaína para la venta en Tenesí, Texas, Arkansas, Misisipí, Georgia y Carolina del Norte.

Según los testimonios, la organización se relacionó con el cartel narcotraficante de Beltrán Leyva en México.

El fiscal David Pritchard dijo en su última argumentación que Petties trabajaba directamente para Edgar Valdez Villarreal, alias "La Barbie", un estadounidense que operaba en México.

Valdez es sospechoso de recurrir a una violencia extrema para tomar el control del cartel de Beltrán Leyva tras la muerte del líder Arturo Beltrán Leyva. Valdez fue detenido en México en 2010.

Petties huyó después de que fue acusado en 2002. Fue colocado en la lista de los 15 delincuentes más buscados por el cuerpo de alguaciles federales (Marshals Service) de Estados Unidos. En enero de 2008 fue detenido en México.

En una maniobra sorpresiva, se declaró culpable en diciembre de 2009 de crimen organizado, lavado de dinero y de contratar a sicarios para matar a cuatro personas que consideraba una amenaza para su banda. Los fiscales anunciaron el acuerdo con Petties hasta febrero de 2011.

Unas 40 personas se han declarado culpables o han resultado convictas de ser miembros de la empresa delincuencial de Petties.

Durante el juicio, los fiscales señalaron a Petties como el líder aunque estaba fugitivo. Varios miembros de su grupo dijeron que Petties les dio órdenes por teléfono celular desde México.