El líder del golpe militar en Malí afirmó el sábado que no teme una respuesta armada por parte del gobierno depuesto y agregó que no había soldado alguno protegiendo al derrocado presidente.

El capitán Amadou Sanogo otorgó una entrevista exclusiva a The Associated Press en el cuartel de Kati, donde se amotinaron el miércoles los primeros soldados descontentos.

"Controlo ahora todo el país", dijo Sanogo tres días después de encabezar a la tropa que derrocó al presidente Amadou Toumani Toure. Los líderes golpistas no aclararon el paradero de Toure; ni siquiera si lo conocen.

"Ante esta pregunta, saben que como soldado tengo mis secretos", respondió el líder insurgente.

Sobre si el derrocado mandatario estaba protegido por soldado alguno, Sanogo respondió: "Ni siquiera uno".

Contradijo a un oficial que dijo a la AP que un puñado de paracaidistas pertenecientes a la guardia presidencial de Toure siguen con el derrocado mandatario. Ese oficial no quiso dar su nombre por temor a las represalias.

Empero, Sanogo dijo que esos soldados estaban con él.

Sanogo insistió que actuó para evitar una crisis de seguridad nacional porque el gobierno no entregaba las armas y municiones necesarias para combatir una rebelión en el norte del país de separatistas tuareg, que han matado decenas de soldados.

Acerca de un posible contragolpe, Sanogo respondió calmadamente: "Honestamente, no lo temo".

El golpe creó una escisión en el ejército y permitió a los insurgentes avanzar hasta la ciudad de Kidal, un punto estratégico.

El viernes, la radio y la televisión estatal enmudecieron durante una hora mientras los soldados levantaban barricadas en el centro de la capital, lo que desató conjeturas sobre un posible contragolpe.

Empero, la estación de TV volvió al aire y posteriormente mostró a Sanogo en un salón rodeado de soldados vestidos con uniformes diferentes y tocados con boinas, lo que según los líderes del golpe indica que eran miembros de la policía, la gendarmería, un cuerpo paramilitar. Los boinas rojas eran paracaidistas que formaban la guardia personal de Toure, según el informe.

Fue un alarde unidad para disipar los rumores de una división en el ejército.