PARIS — Las autoridades de Francia no cuentan con evidencia de que la red al-Qaida haya encomendado a un islamista francés armado una ola de asesinatos en que murieron siete personas, ni que haya tenido contacto con algún grupo terrorista, dijo el jueves un funcionario.

Mientras, el primer ministro anunció que el gobierno conservador trabaja en una nueva ley antiterrorismo tras los ataques.

El primer ministro francés Francois Fillon y otros funcionarios han eludido las sugerencias de que las autoridades antiterroristas fracasaron al no vigilar a Mohamed Merah, de 23 años, de quien tuvieron noticias años antes de que perpetrara los tres ataques de este mes a bordo de una motocicleta.

En tanto, el asesor de inteligencia del presidente francés Nicolas Sarkozy dijo el viernes en entrevista con la cadena French TV que Merah les indicó a los negociadores de la policía que había atacado la escuela judía sólo porque no pudo matar a su objetivo original, un soldado francés.

Ange Mancini señaló que Merah dijo a las autoridades que deseaba matar a un soldado el lunes en Tolosa pero llegó demasiado tarde al lugar y fue entonces cuando decidió incursionar en una escuela judía cercana.

Merah, un francés de 23 años con ascendencia argelina, murió el jueves luego de un tiroteo con la policía y de una crisis de 32 horas con un escuadrón de elite de la policía que trataba de capturarlo vivo en su apartamento de Tolosa. La fiscalía reveló que el agresor se había filmado en video mientras perpetraba los ataques en que murieron tres paracaidistas, un rabino y tres niños judíos tras recibir disparos a corta distancia y a la cabeza en tres hechos independientes, desde el 11 de marzo. Otro estudiante judío y otro soldado resultaron heridos.

Un funcionario de alto rango que está familiarizado con la investigación sobre Merah dijo a The Associated Press que no hay señales de que el extremista fuera "entrenado o haya estado en contacto con grupos organizados o yihadistas".

Indicó que las autoridades "no cuentan con ningún elemento que nos lleve a creer que el agresor haya sido comisionado por al-Qaida llevar a cabo esos ataques". El funcionario pidió mantener el anonimato debido a la índole delicada de las investigaciones.

Las autoridades dijeron que Merah adoptó una forma extremista del islamismo y estuvo en Afganistán y en Waziristán, un reducto de milicianos paquistaníes, donde dijo haber recibido entrenamiento de al-Qaida. El agresor había estado en la lista del gobierno de Estados Unidos, de personas de acceso prohibido a su territorio, desde 2010.

Por su parte, el primer ministro dijo que el gobierno conservador trabaja en una nueva legislación antiterrorismo luego de la ola de ataques. Agregó que dentro de las próximas dos semanas la propuesta de ley será redactada y el gobierno consultará con los líderes del Senado, que está bajo control de la oposición.

Fillon señaló el viernes a la radioemisora RTL que las autoridades "en ningún momento" sospecharon que Merah sería un peligro a pesar de un largo historial delictivo y de haber estado en prisión.