La compañía española Iberia presentó el viernes su aerolínea filial de bajo costo Iberia Express, que operará rutas domésticas en España y conectará Madrid con algunas capitales europeas.

La compañía nace cuando todavía no se ha resuelto el conflicto entre Iberia y el principal sindicato de pilotos Sepla, que celebró 12 días de paros entre diciembre y febrero en protesta por la creación de Iberia Express.

La aerolínea de bajo costo iniciará sus operaciones el domingo con vuelos que unirán Madrid con Mallorca, Alicante, Málaga y Sevilla, a un precio inicial de 25 euros (33 dólares) por trayecto, dijo Iberia en un comunicado.

La oferta de lanzamiento sólo se mantendrá una semana.

El objetivo de Iberia Express es operar 17 rutas antes de fin de año, cinco de ellas serán internacionales y conectarán la capital española con Dublín (Irlanda), Nápoles (Italia), Mikonos (Grecia), Riga (Letonia) y Amsterdam (Holanda) a precios teóricamente más económicos.

La nueva empresa, participada al 100% por Iberia, comenzará empleando a unas 500 personas y tendrá una flota de cuatro aviones Airbus 320, hasta alcanzar los 14 aparatos a fines de 2012, la mayoría de ellos provenientes de la aerolínea matriz.

El consejero delegado de Iberia Express, Luis Gallego, señaló que la nueva aerolínea tiene el objetivo de rentabilizar los vuelos de corto y medio radio, compitiendo con otras compañías de bajo costo.

El proyecto de Iberia Express fue rechazado por el sindicato de pilotos Sepla, que denunció que la filial supondrá recortes y pérdidas de puestos de trabajo. Iberia niega la posibilidad de despidos entre su plantilla de 1.600 pilotos.

Sepla había anunciado nuevas jornadas de huelga entre abril y mayo, pero aceptó cancelar los paros tras la mediación del gobierno y dijo que volvería a sentarse en la mesa de negociación con la compañía.

Iberia y la británica British Airways se fusionaron el año pasado.