Michelle Chesney-Offutt es una de las pocas personas en Estados Unidos que supo por qué no conseguía una entrevista de trabajo: por llevar demasiado tiempo sin empleo.

Después de enviar su currículum vitae, la especialista en tecnologías de la información dijo que un reclutador se interesó y la citó por correo electrónico a una entrevista de trabajo. Sin embargo, luego se retractó cuando supo que tenía 13 meses sin trabajar. Según el reclutador, la empresa no consideraba a solicitantes que tuvieran más de seis meses desempleados, indicó Chesney-Offutt, de 54 años.

"Lo que ellos no consideran es que estos no son tiempos normales", dijo la mujer, quien estuvo desempleada casi tres años antes de encontrar un trabajo.

Mientras persiste el alto nivel de desempleo, a cuatro años del inicio de la crisis económica — y casi un trienio después de que concluyó oficialmente la recesión — muchos desempleados que han batallado por mucho tiempo dicen que se enfrentan a casos de discriminación. Casi 13 millones de estadounidenses, el 8,3%, no tenían empleo en febrero, según el Departamento del Trabajo.

Por eso estados como California, Connecticut Florida, Iowa, Michigan, Minnesota, Nebraska, Nueva York, Ohio, Pensilvania, Dakota del Sur y Tenesí comenzaron considerar desde enero leyes que prohiban a los empleadores discriminar a los desocupados, ya sea en los anuncios de vacantes o en contrataciones directas o por parte de agencias de empleo.

En febrero, el Congreso de Oregón aprobó una ley para multar a los empleadores con 1.000 dólares si anuncian una vacante donde se advierta que los desempleados no la pueden solicitar.

Algunos jefes de personal dicen que la evidencia de la discriminación es poco precisa y que las decisiones para contratar se basan en una serie de razones subjetivas que desafían los remedios impuestos por la ley.

Por ejemplo, los empleadores pueden sospechar que un solicitante desempleado busca trabajo por las razones equivocadas, dijo Lynne Sarikas, director del Centro Profesional de la Maestría de Administración de Empresas en la Universidad del Noroeste.

"Un administrador va a presentir que ellos harán cualquier cosa por obtener el empleo y que si llega algo mejor, se irán", indicó.

Además, algunos solicitantes que llevan mucho tiempo desempleados están demasiado necesitados de trabajar, y la "desesperación no se traduce bien en una entrevista", agregó Sarikas.

Terri Michaels, administradora de la firma de colocación Hartford, opinó que los empleadores por lo general esperan que los candidatos — incluso los desempleados — demuestren que han hecho algo, como trabajo voluntario o empleos temporales.