El ministro brasileño encargado del comercio exterior, Fernando Pimentel, rechazó el viernes las críticas de que Brasil incurrió en una acción proteccionista al revisar su acuerdo automotriz con México luego de que el intercambio del sector se volvió favorable al país norteamericano.

Pimentel rebatió así cuestionamientos de la prensa que señalaron que Brasil no respetó las reglas del libre comercio al modificar el acuerdo de 2002 que liberaba el comercio automotriz con México, al imponer un límite de 1.400 millones de dólares a la importación de carros libres de gravámenes.

"Nosotros no prohibimos la importación de carros de México, vamos a seguir importando muchos carros", declaró Pimentel en un encuentro con corresponsales extranjeros. "Este año México podrá vender en Brasil, sin impuestos, 1.400 millones de dólares en carros, eso es mucho", agregó.

La semana pasada los dos países concluyeron una negociación iniciada por el reclamo brasileño de que el pacto comercial había tomado un giro inconveniente, luego de que en 2011 la importación de vehículos mexicanos creció cerca de 40% para alcanzar más de 2.000 millones de dólares mientras que Brasil exportó a México 372 millones en autos y piezas de vehículos.

Con la revisión del acuerdo, los autos mexicanos importados a Brasil que exceden la cuota de 1.400 millones de dólares deberán pagar un impuesto escalonado de 37% para carros de hasta 1.000 cilindradas y de 41% para los de hasta 2.000 cilindradas.

"No hubo irrespeto a las reglas, fue una negociación comercial óptima y nuestra relación comercial con México es excelente", insistió Pimentel, ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.

Brasil había avisado a su socio que si no lograba una revisión del acuerdo lo podría denunciar, un término diplomático que en la práctica significa su anulación.

Según Pimentel, Brasil está aplicando políticas de defensa comercial para evitar que su mercado se vea inundado por productos extranjeros, lo que ha afectado a su industria.

"Necesitamos defender nuestro mercado sin cerrar la economía. Se trata de defendernos dentro de las reglas de la OMC (Organización Mundial del Comercio)", señaló el ministro.