La venta de casas nuevas cayó en febrero en Estados Unidos por segundo mes consecutivo, indicio de que el deprimido mercado de bienes raíces no acaba de despegar.

El Departamento de Comercio anunció el viernes que la venta de casas nuevas bajó el 1,6% el mes pasado a un ritmo anual ajustado por temporalidad de 313.000 viviendas. Las ventas han caído casi un 7% desde diciembre.

Aunque un invierno benigno en Estados Unidos y tres meses de repunte en el mercado laboral han beneficiado la venta de viviendas usadas, esas condiciones no han ayudado al mercado de casas nuevas. El presente ritmo de construcción es menos de la mitad que las 700.000 que los economistas consideran saludable para un sólido y sostenible crecimiento económico.

Empero, han surgido algunos indicios positivos que el informe refleja. El gobierno revisó las ventas de diciembre a un ritmo anual de 336.000, la mejor actuación del año pero muy lejos de las 700.000 deseadas.

Y el precio medio de venta de las casas nuevas aumentó en febrero más de un 8%, a 233.700, la mayor cifra desde junio.

Empero, los economistas advirtieron que el mercado de la vivienda dista mucho de su plena recuperación.

Aunque la venta de casas nuevas representa menos del 10% del mercado de la vivienda, tiene un impacto desproporcionado en la economía. Cada casa construida crea en promedio tres empleos por año y genera unos 90.000 dólares en impuestos, según la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas.

Los constructores están ahora más esperanzados al ver que más personas se han interesado en adquirir este año una vivienda y han respondido solicitando el mayor número de permisos para levantar casas unifamiliares y apartamentos desde octubre del 2008.

La venta de viviendas usadas ha aumentado más del 13% desde julio. Enero y febrero fueron los mejores meses en cinco años, cuando estalló la burbuja del ladrillo.

Los embargos hipotecarios aumentaron en febrero en la mitad del país y ese ritmo ha cobrado fuerza ahora que los estados llegaron a un acuerdo con los cinco bancos más importantes por sus abusos en el proceso del embargo hipotecario.

Además, los constructores han cesado muchos proyectos porque les resulta difícil obtener financiación o competir con las viviendas usadas.