Los cadáveres de las personas asesinadas por dos enfermeros en dos centros hospitalarios serán exhumados para su análisis, dispuso un juez penal en una resolución dada a conocer el jueves sobre el caso del que a medida que pasan los días se conocen detalles más escabrosos.

Los enfermeros admitieron haber asesinado con inyecciones de morfina y aire a 15 personas por lo cual fueron procesados por homicidio y enviados a prisión preventiva por tiempo indeterminado.

La resolución del juez Rolando Vomero fue hecha llegar a The Associated Press por Raúl Oxandabarat, director de comunicaciones de la Suprema Corte de Justicia.

La decisión de exhumar los cadáveres será a los "efectos del estudio de las historias clínicas agregadas y las que, en el futuro se agreguen" y por sugerencia de una junta médica "podrá designarse en cada caso un médico especialista de la patología que sufrían las víctimas".

No se determinó cuándo comenzarán las exhumaciones.

Según el dictamen judicial, uno de los enfermeros, procesado por cinco homicidios cometidos en el hospital público Maciel, declaró que "no recuerda cuántas veces" mató y que también lo hizo en el sanatorio privado La Española, por lo que podría haber más pacientes asesinados.

El otro imputado, procesado por 10 homicidios, confesó "suministrar 20 centímetros de aire con una jeringa de 20 centímetros" a sus víctimas.

Además fue procesada por encubrimiento una enfermera que estaba en conocimiento de los hechos.

El primer enfermero dijo que tomó la decisión de asesinar a los pacientes "por ver el sufrimiento de la gente... son pacientes en los que no hay una resolución de vida. Eran pacientes que estaban sufriendo".

Sin embargo, varias de las víctimas no eran pacientes terminales. Tal es el caso de Santa Gladys Lemos, que había sido internada en el hospital Maciel el 1 de marzo con convulsiones y quien falleció luego de que el 12 de marzo ya se le había dado el alta médica.

El otro enfermero declaró que las víctimas no eran elegidas al azar. "Se trataba de pacientes en etapa terminal. No es una cosa para llevar la cuenta, es contradictorio lo que voy a decir, pero lo hacía por humanidad".

Las investigaciones policiales prosiguen en medio de un gran hermetismo, mientras las autoridades de Salud Pública, encabezadas por el ministro Jorge Venegas, han ordenado reforzar las medidas de seguridad en los centros de salud.

En la resolución del juez estaban tachados los nombres de los tres enfermeros porque según la legislación uruguaya no se puede identificar a quienes no tienen antecedentes penales.