El legado artístico más importante que Luis Alberto Spinetta le dejó a su hijo Dante fue un pensamiento revolucionario, impulsado por el ánimo de hacer las cosas con el corazón y siendo siempre fiel a sus ideales.

Partiendo de esa ideología el rockero argentino Dante Spinetta se aventuró hace 22 años en el proyecto Illya Kuryaki, dúo musical que completa Emmanuel Horvilleur y que tras una década de separación ha retomado actividades.

"Mi padre fue un revolucionario del sonido, él formó la primera banda de rock en Latinoamérica (Almendra) y nunca dudó en ir a contracorriente de la industria musical a pesar de las críticas. Luis Alberto Spinetta fue un claro ejemplo de cómo hacer las cosas sin defraudarte a ti mismo", dijo Dante Spinetta a The Associated Press en una entrevista telefónica reciente.

El músico aseguró que Illya Kuryaki es la materialización del pensamiento de su padre.

"Él fue un transgresor del rock, y mi banda lo fue de la música urbana y el funk en Sudamérica. Al igual que mi papá, nosotros siempre le dimos para adelante, sin importarnos las críticas, es por eso que hoy estamos de vuelta", señaló el artista.

Durante la década que los Kuryaki se mantuvieron separados, Spinetta grabó tres discos como solista en los que profundizó en los géneros del rap y el hip hop. Su compañero Horvilleur, en tanto, lanzó cuatro producciones enfocadas en la fusión de baladas rockeras y cumbias psicodélicas.

La reaparición del dueto se realizó el 10 de febrero pasado en el Festival Cosquín Rock, en la capital argentina, apenas dos días después de la muerte de padre, popularmente conocido como El Flaco Spinetta, víctima de un cáncer de pulmón.

Dicho recital marcó el inicio de una breve gira que Illya Kuryaki realizará por algunas ciudades de Latinoamérica, que incluye una parada el domingo en el Festival Vive Latino y otra el próximo martes en El Plaza Condesa, ambas en la Ciudad de México; así como su participación en la segunda edición del Festival Lollapalooza Chile el 1 de abril.

"La idea de juntarse se platicó durante años, pero no era el momento, cada uno estaba con su carrera solista e hicimos música muy distinta en el camino. Con estos últimos discos en solitario nos fue muy bien, la reunión comenzaba a tener un sentido real, así que nos juntamos para tocar y ver si artísticamente seguíamos conectados", recordó Spinetta.

Pero su serie de presentaciones en Latinoamérica son sólo el preámbulo de una nueva etapa para Illya Kuryaki; el binomio prepara un nuevo álbum de estudio en el que promete reinventarse.

"La sensación de esta reunión es gigante, Illya Kuryaki es más popular ahora que cuando nos separamos y eso es increíble, que haya madurado la banda, y que con el tiempo se hayan sumado fans". dijo Spinetta. "Creo que hay gente que ha empezado a valorar esa propuesta diferente con la que escribimos una página en el rock argentino de la década de los 90".

Relató que aunque ya han comenzado la preproducción del disco, que saldrá bajo el sello Sony Music en el segundo semestre de este 2012 y sucederá al álbum "Kuryakistan" de 2001, será sólo la canción "Funky Futurista" la que presenten al público en su gira.

Durante la charla, el intérprete de "Abarajame" y "Chaco" también hizo una pausa para recordar cuando su padre los acompañó a él y a Horvilleur en la primera edición del Festival Vive Latino, en 1998, en la canción de Illya Kuryaki "Mi Chevy y mis Franciscanas".

Señaló que aunque en el Festival Cosquín Rock interpretó la canción "Post crucifixión" de la banda Pescado Rabioso que integraba El Flaco, a modo de rendir homenaje a su padre, no sabe si anímicamente está listo para repetir el tributo en México.

"Para mí es aún muy fuerte tocar el tema", confesó. "En el Festival Cosquín apenas pude cantar el cover a mi padre. Tenía dos días de fallecido mi viejo, pero subimos al escenario porque eso le habría gustado a él, y la gente estaba enloquecida, en las pantallas proyectaron imágenes de Luis Alberto Spinetta y aquello fue un momento muy fuerte, mágico".

Recordó que de un tiempo a la fecha, sobre todo desde la muerte de El Flaco, se ha reencontrado con la música de Luis Alberto Spinetta.

"Mi padre logró hacer unos 40 discos increíbles. Cuando escucho sus canciones, pienso, 'Mirá lo que está diciendo'. Mi padre era un poeta y un excelente músico también".

Sin embargo, reconoció que a Luis Alberto Spinetta no se le supo reconocer en vida.

"A mi viejo jamás le dieron los premios que debieron darle. Ojalá que todos esos artistas veteranos tuvieran los homenajes que merecen, y hacer historia, porque es nuestra cultura, nuestro pasado ... Hagamos honor a quien lo merece".