Un extremista islámico que se jactó de haber asesinado a siete personas en venganza contra Francia murió de un disparo en la cabeza mientras saltaba por la ventana de su apartamento tras un intenso tiroteo con la policía, dijeron autoridades.

Su deceso dio fin a una crisis de 32 horas con un escuadrón de elite de la policía que trataba de capturarlo vivo. El sospechoso, Mohamed Merah, de 23 años, era buscado por la muerte de tres soldados, tres niños judíos y un rabino, todos ellos asesinados desde el 11 de marzo en lo que supuestamente le dijo a la policía era un intento de hacer que Francia se arrodillara.

El fiscal Francois Molins dijo que Merah, un ciudadano francés de origen argelino que dijo estar ligado a al-Qaida, salió corriendo del cuarto de baño cuando la policía entró en su departamento la mañana del jueves, disparando hasta 30 rondas con su pistola y saltando por la ventana.

Merah siguió disparando "hasta que recibió un tiro del RAID (el equipo élite de la policía), que lo abatió con una bala en la cabeza", dijo Molins, quien destacó que el extremista nunca se mostró arrepentido.

"Nada lamenta, salvo no haber tenido más tiempo para matar a más personas", dijo Molins el jueves en una conferencia de prensa, "y se jactó de haber puesto a Francia de rodillas".

Merah había filmado los tres asesinatos, y afirmó haber publicado los videos en internet. La policía ha visto los videos.

El fiscal dijo que, en el primer asesinato de un soldado del cuerpo de paracaidistas, el 11 de marzo, Merah dice en el video: "Mataste a mis hermanos; te mato yo a ti".

Cuando mató a los otros dos paracaidistas cuatro días después en el poblado vecino de Montauban, gritó: "Allahu Akbar", o "Dios es grande", en árabe.

Fueron al parecer los primeros homicidios inspirados por el integrismo islamista en Francia en más de una década.

El vecindario de la ciudad de Tolosa se llenó el jueves del sonido de balazos cuando la policía entró en el apartamento. Dos agentes resultaron heridos.

El presidente Nicolas Sarkozy dijo que se realiza una investigación para saber si el sospechoso tenía cómplices, y agregó que cualquiera que visite "sitios web que apoyen el terrorismo o exhorten al odio o la violencia serán castigados por la ley".

Sarkozy prometió actuar con dureza contra cualquiera que viaje al extranjero "con propósitos de adoctrinamiento en ideología terrorista".

Las autoridades dijeron que Merah adoptó una forma extremista del islamismo y estuvo en Afganistán y en Waziristán, un reducto de milicianos paquistaníes, donde dijo haber recibido entrenamiento de al-Qaida.

La policía hizo detonar esporádicamente granadas durante la noche y la mañana para presionar a Merah a rendirse.

"Lo queremos vivo para que pueda ser juzgado y para que los familiares (de las víctimas) puedan observar el luto debidamente", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores Alain Juppe a la radioemisora Europe 1 antes de comenzar el asalto del jueves.