Las patrullas de vigilancia vecinales fueron creadas para ser los ojos y oídos de la policía, observando pasivamente y reportando lo que ven a las autoridades, en vez de actuar por su cuenta.

La mayoría de las patrullas cumplen con las reglas y los enfrentamientos son escasos. Pero después de la muerte de un adolescente negro inerme, Trayvon Martin, en una comunidad protegida de la Florida, los expertos en justicia penal dicen que los departamentos de policía y los grupos de vigilancia deben asegurarse de que los voluntarios no traten de hacer justicia por propia mano.

"Regla número uno: no intervengas. Una vez que ves algo, alguna actividad sospechosa, llamas al número telefónico que te ha dado el departamento de policía", dijo Chris Tutko, director del programa de patrullas vecinales en la Asociación Nacional de Jefes de Policía, que lanzó el programa hace 40 años como reacción al aumento de los delitos.

Tutko manifestó indignación al enterarse de que un jefe de patrulla había matado de un tiro a Martin, de 17 años, el mes pasado en Sanford, Florida. Grupos de derechos civiles han exigido el arresto de George Zimmerman, quien dijo haber disparado en defensa propia. El Departamento de Justicia inició una investigación sobre derechos civiles.

Tutko dijo que es inusual que un patrullero vecinal esté armado.

"Uno no porta un arma durante la patrulla vecinal", enfatizó. "Si uno lleva un arma, va a sacarla".

Decenas de miles de patrullas se han formado en Estados Unidos a lo largo de décadas. Algunas patrullan a pie vecindarios urbanos deteriorados; otras vigilan áreas donde las casas están aisladas unas de otras.

Independientemente del lugar, el mensaje de la policía siempre es el mismo: No hay que intervenir. No hay que tratar de hacerse el héroe. Dejen el combate del delito a la policía.

"No queremos ver que alguien se toma la ley en sus manos", afirmó el sargento Dennis Rosenbaum, de la policía de Filadelfia.

La inspección de antecedentes puede evitar que los delincuentes convictos y otras personas inadecuadas participen en las patrullas. Después, los departamentos de policía correspondientes deben asegurarse de que los voluntarios hagan aquello que se espera de ellos.

El programa "fue diseñado a fin de ser un par de ojos extra para la policía debido a que no pueden estar en todo lugar todo el tiempo. Pero la justicia por propia mano es completamente ajena a la idea de la patrulla vecinal", opinó Kenneth Novak, profesor de derecho penal en la Universidad de Misurí en Kansas City.