Un cura de Filadelfia expulsado del sacerdocio se declaró culpable el jueves de un cargo de abuso sexual de un menor de edad, días antes del comienzo de un juicio a religiosos por delitos similares.

Edward Avery, de 69 años, admitió culpabilidad de coito aberrante y asociación para poner en peligro el bienestar de un menor. Fue sentenciado inmediatamente a una pena de 2 1/2 a 5 años de prisión y se le ordenó entregarse en el término de 10 días.

El cargo se debe al abuso comentido contra un monaguillo en la parroquia de San Jerónimo en el nordeste de Filadelfia.

Otros dos religiosos irán a juicio. Uno es monseñor William Lynn, el primer dignatario de la Iglesia católica estadounidense acusado de poner en peligro a menores por supuestamente no haber expulsado a los depredadores del sacerdocio.

Avery estaba en la parroquia pese a una denuncia verosímil en 1992 que lo llevó a someterse a exámenes en un hospital siquiátrico administrado por la arquidiócesis, según el informe de un jurado de investigación. Fue separado de su parroquia, colocado en "licencia de salud" y después reasignado en 1993, agrega el informe.

El acusador de Avery dijo que fue vejado por Avery, otro sacerdote y su maestro en una escuela católica en 1998-99.

"Cuando concluyó la misa, fray (Edward) Avery llevó al alumno de quinto grado a la sacristía, puso música y le ordenó practicar desnudismo para él. Cuando ambos estaban desnudos, el sacerdote hizo que el niño se sentara en su falda y le besó el cuello y la espalda, mientras le decía que Dios lo amaba", sostiene el informe del jurado de investigación.