La Casa Blanca se mostró confiada el jueves en que la Corte Suprema ratificará la semana entrante la ley de salud aprobada por el presidente Barack Obama en 2009, pese a que casi la mitad de los 50 estados estadounidenses están opuestos a la aplicación de la ley impugnaron la norma.

El viernes se cumple el segundo aniversario de la aprobación de la ley, por lo que la directora de políticas internas de la Casa Blanca Cecilia Muñoz dijo a periodistas que su despacho está concentrado en "asegurarnos de que estamos en posición de seguir implementando la ley y tenemos confianza" en la decisión de la Corte Suprema.

Los gobiernos de 26 estados alegarán la semana próxima que los requerimientos de la nueva ley de expandir los fondos de Medicaid violan la división de poder entre el gobierno federal y los estatales. La mayoría de los estados demandantes están gobernados por republicanos, cuyos precandidatos presidenciales coinciden en buscar la anulación de la ley en caso de llegar a la Casa Blanca.

Medicaid es un programa de atención médica financiada de manera conjunta por el gobierno federal y los estatales, dirigido a personas y familias de bajos ingresos.

Muñoz dijo que la implementación parcial de la nueva ley ha beneficiado de manera especial a la población hispana, ya que un millón de hispanos con enfermedades crónicas ya no tienen que preocuparse de los límites en las pólizas de seguro y otros seis millones han recibido atención médica preventiva de forma gratuita.

Cuando la ley termine de implementarse en 2014, otros nueve millones de hispanos que actualmente no tienen cobertura médica la tendrán, agregó Muñoz.

La funcionaria presidencial conversó con periodistas horas después de que la mayoría republicana en la cámara baja votara el jueves a favor de anular la creación de una junta reguladora de costos del Medicare, un seguro médico gubernamental para mayores de 65 años, tal como estipula la ley aprobada en 2009.

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Luis Alonso Lugo está en twitter como @luisalonsolugo