El gobierno anunció el jueves que concederá un subsidio de 288 millones de dólares (275 dólares australianos) para General Motors a fin de garantizar que continúe con la fabricación de automóviles en Australia durante otra década a través de su subsidiaria Holden Ltd.

Como parte del acuerdo, la empresa estadounidense GM dijo en una declaración que accedió a invertir más de 1.000 millones de dólares en la manufactura de automóviles en sus plantas de Melbourne y Adelaida por lo menos hasta el 2022.

Holden usará la asistencia del gobierno para diseñar y fabricar dos nuevos modelos para el mercado mundial después del 2015, dijo en la declaración.

La primera ministra Julia Gillard señaló que GM había considerado la posibilidad de cerrar sus operaciones de diseño y manufactura en Australia, lo que hubiera costado la pérdida de 12.000 empleos en Holden.

"Este financiamiento no es un regalo. Es una inversión estratégica que impulsará nuestra economía, alentará la innovación, construirá nuevas oportunidades empresariales y fomentará la adopción de nuevas tecnologías para ahorrar combustible y brindar seguridad", dijo Gillard a los periodistas.

El gobierno no se convertirá en accionista de Holden.