Un grupo de veteranos argentinos de la guerra por las Islas Malvinas recorren en caravana el país al cumplirse el trigésimo aniversario del conflicto, un gesto de homenaje a los caídos y para despertar el espíritu "malvinero" en la población.

Los ex combatientes partieron el 15 de marzo de La Quiaca, poblado en el extremo norte del país, y recorrieron más de 1.000 kilómetros hasta llegar el miércoles a Buenos Aires, una de las escalas en el recorrido que finalizará el 2 de abril en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo.

En tanto que ex soldados que fueron alistados para el conflicto, pero permanecieron en el continente, tomaron también este miércoles la Torre de los Ingleses, un monumento en el centro de Buenos Aires, en reclamo para que el Estado los reconozca como veteranos de guerra y reciban por ello una pensión.

El veterano Domingo Camino es uno de los líderes del grupo de unos 20 sobrevivientes de la guerra contra Gran Bretaña que residen en el norte y se lanzaron en una travesía que consiste en unir los aproximadamente 4.300 kilómetros entre La Quiaca y Ushuaia por todo el país a bordo de automóviles y camionetas.

"Muestra caravana es para 'malvinizar', para concientizar a la población, al civil sobre lo que estamos haciendo, para que el recuerdo de aquellos 649 héroes que quedaron en Malvinas no sean olvidados y si algún día podemos recuperar Malvinas que sea en paz y armonía", dijo a la AP Camino, quien mostraba condecoradaciones que recibió.

Las fuerzas militares argentinas desembarcaron el 2 de abril de 1982 en Malvinas con la idea de recuperar ese territorio ocupado por los ingleses desde 1833. El conflicto con Gran Bretala duró 74 días y dejó más de 1.000 solados muertos, la mayoría argentinos.

El plan de viaje de los ex combatientes incluye paradas en distintos poblados o ciudades, donde son recibidos por centros de veteranos locales y comparten actos de homenaje a sus compañeros de armas caídos.

Anastacio Condori, parte de la caravana, también destacó que "hemos visto en este largo recorrido que hay pueblos donde se vive esta vocación de Malvinas. Nos dieron comida para que no suframos hambre. Los municipios (las alcaldías) nos dieron un poco de combustible para que podamos seguir marchando".

Muchos ex combatientes se quejaron de que la sociedad les dio la espalda tras regresar derrotados de la guerra. Sin asistencia psicológica ni económica, varios cientos se suicidaron. Hasta ocho años después del conflicto, el estado comenzó a pagar la pensión de guerra.

Ahora, unos 200 ex soldados alistados para la guerra que no viajaron a Malvinas tomaron la Torre de los Ingleses y desplegaron banderas argentinas y carteles reclamando cobrar dicha pensión. Ese monumento fue construido con el aporte de residentes ingleses en Buenos Aires con motivo del primer centenario de la revolución de 1810 que independizó al país del Reino de España.

"Queremos que se nos incluya en las leyes para veteranos de guerra. En su momento no se nos incluyó por un problema presupuestario pero queremos que este 2 de abril sea distinto a los últimos 30 años", explicó a AP Tulio Fragosky, uno de los 8.000 solados alistados en la Patagonia durante el breve conflicto de 1982.

Fragosky dijo que estarán en la torre por tiempo indeterminado.

El estado argentino sólo reconoce como veteranos de guerra a quienes combatieron en el archipiélago.