Las ventas de casas se están reanimando en Estados Unidos. Un invierno templado y un mercado laboral más firme han contribuido a aumentar las ventas en anticipo a la temporada crucial de compras en la primavera.

Los dos meses pasados representaron el mejor invierno para la venta de casas previamente ocupadas en cinco años, cuando comenzó la crisis de la vivienda. Y el ritmo de ventas en enero fue el mayor desde mayo del 2010, el último mes en que los compradores pudieron hacerse acreedores a un crédito impositivo federal para la compra de viviendas.

Las ventas en febrero bajaron apenas ligeramente a una cifra ajustada por temporada de 4,59 millones, dijo el miércoles la Asociación Nacional de Promotores Inmobiliarios. Es un 13% más que el ritmo de ventas de julio y apenas por debajo de la cifra revisada de 4,63 millones en enero.

Ian Shepherdson, economista jefe en High Frequency Economics, dijo que la ligera baja de febrero "no debe apartarnos de la clave que es la tendencia al alza".

De todos modos, el ritmo sigue estando muy por debajo de los 6 millones que, según los economistas, refleja mercados saludables. Y el número de compradores de su primera casa, que son decisivos para la recuperación del sector, sigue estando por debajo de los niveles normales, mientras se mantienen elevadas las ejecuciones hipotecarias.

Así y todo, Chris Jones, economista de TD Economics, afirmó que "el ambiente económico es propicio para que las ventas de viviendas empiecen a cobrar impulso".

Los precios medios de las viviendas subieron por primera vez en cuatro meses en febrero, a 156.600 dólares. Y el suministro de viviendas en el mercado aumentó más de 4% en febrero a 2,43 millones, lo que podría indicar que más propietarios confían en el mercado de la vivienda.

También ha habido otros indicios de mejora en ese mercado deprimido.

Los constructores se han mostrado más confiados en los últimos seis meses después de ver que más gente manifestaba interés en comprar vivienda. En febrero solicitaron la mayor cantidad de permisos de construcción desde octubre del 2008.

Las tasas hipotecarias están cerca de sus niveles mínimos récord. Y el suministro de viviendas cayó en enero a su menor nivel en siete años. Un suministro menor ayuda a subir los precios, lo que atrae a más vendedores al mercado y por lo general mejora la calidad de las casas en venta. Los precios en alza también impulsan las ventas porque los compradores desean invertir en hogares que se están apreciando en valor.