Luego de una decisiva victoria en Illinois, Mitt Romney obtuvo el miércoles el crucial apoyo de la clase política de su partido al recibir el espaldarazo del gobernador de Florida Jeb Bush, mientras busca unir a su partido para que apoye su candidatura.

Romney dijo que "ya casi llega" a la meta luego de buscar la postulación presidencial republicana por seis años, y hay nuevas señales de que grandes donadores y otras figuras del partido harán lo mismo que Bush luego de mantenerse inactivos gran parte de la temporada de elecciones primarias.

Bush, hijo de un ex presidente y hermano de otro, se había mantenido apartado de la contienda por meses. Algunos "patriarcas" del partido lo habían exhortado públicamente a volverse un contendiente cuando parecía que Romney tenía problemas para concretar su candidatura.

El miércoles, un día después que Romney ganó Illinois por 12 puntos, Bush indicó que ya no era ése el caso.

"Ahora es momento de que los republicanos se unan y respalden al gobernador Romney, y lleven nuestro mensaje de conservadurismo fiscal y creación de empleos a todos los votantes este fin de año", dijo Bush en un comunicado escrito que insinuaba que la contienda está casi concluida. También felicitó a los otros aspirantes republicanos por "una reñida temporada de primarias y un debate inteligente".

El apoyo de Bush fue una sorpresa para la campaña de Romney. El ex gobernador de Florida envió personalmente el miércoles un correo electrónico a Romney para decirle que planeaba hacer público el apoyo.

Romney y sus aliados gastaron cientos de miles de dólares más que Rick Santorum y sus partidarios en Illinois, y lo demostró en los resultados del martes: Romney venció a Santorum por 47% contra 35%.

Los reportes de financiamiento de campañas difundidos el martes mostraban que los grandes donantes para una organización política republicana fundada por el estratega político Karl Rove habían incrementado su apoyo financiero para Romney en las últimas semanas.

A pesar de todo ese dinero, la victoria en Illinois no fue por un electorado cautivado. La participación parecía ser una de las más bajas en décadas. Funcionarios en varios distritos electorales dijeron que fue de cerca del 20%.

Romney era el claro favorito entre los republicanos en Illinois que estaban más preocupados por elegir a alguien capaz de competir con Obama en las elecciones generales.

El martes, Romney hizo una apelación a los votantes independientes al decir que colaboraría con los demócratas o "moriría en el intento".

"Esta noche fue una primaria, pero en noviembre es la elección general. Y vamos a enfrentar una elección decisiva como pueblo. Sabemos cuál es la visión de Barack Obama. La hemos experimentado en estos tres últimos años. Mi visión es muy, muy diferente".

Romney tiene 563 delegados en el recuento de The Associated Press, de los 1.144 que se necesitan para obtener la candidatura en la convención nacional. Le siguen Santorum con 263, Gingrich, con 135, y Paul, con 50.

La siguiente elección primaria es el sábado en Luisiana.