La fuerza pública mató a 39 presuntos rebeldes de las FARC en distintos operativos de los cuales el más contundente fue un bombardeo la madrugada del miércoles en el noreste del país, donde recientemente murieron 11 militares.

Las acciones armadas de ambos bandos en los últimos cinco días revelan que el país aún está lejos de acabar con su conflicto armado interno y que los dos lados están adaptándose a la estrategia del otro, de acuerdo con analistas consultados por The Associated Press.

La muerte de 11 militares el sábado en una zona rural de Arauquita, en el departamento de Arauca y a unos 400 kilómetros al noreste de Bogotá, fue el más duro revés para los uniformados desde octubre de 2011, cuando en dos distintos ataques atribuidos a las FARC murieron 20 militares; mientras para las FARC el bombardeo de la fuerza aérea colombiana la madrugada del miércoles constituyó el mayor golpe desde al menos septiembre de 2010, cuando 20 guerrilleros cayeron junto al jefe militar de la guerrilla, Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy".

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y los mandos militares explicaron en una conferencia de prensa conjunta que desde el martes y hasta el bombardeo de la madrugada del miércoles el balance total fue de 39 rebeldes muertos y 12 capturados.

Del total de guerrilleros muertos 33 cayeron en un bombardeo en la madrugada del miércoles en una zona de Arauca, dijo Pinzón. El resto fue en distintos operativos tanto en Arauca como en otras regiones colombianas. Pinzón describió el bombardeo como el golpe más duro asestado contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en al menos cinco años.

El mensaje a las organizaciones armadas ilegales "sobre todo a los más jóvenes, que allí se encuentran, (es que) es evidente que no importa cuánto esfuerzo hagan... la fuerza pública se impone", dijo el ministro al hacer un nuevo llamado a la desmovilización.

El general Ernesto Maldonado, comandante de la 8va División del Ejército con jurisdicción en la zona del bombardeo, dijo que el operativo se realizó en una zona rural del municipio de Arauquita contra un campamento del Frente 10mo de las FARC.

"Durante este año es el golpe más fuerte que le hemos dado a las FARC", dijo el oficial en diálogo telefónico con AP.

Las tropas de Maldonado entraron al campamento rebelde luego de un bombardeo de cinco aviones Super Tucano de la fuerza aérea colombiana, dijo el general Maldonado. El general Tito Pinilla, comandante de la fuerza aérea, dijo que se usaron "varias bombas", pero declinó revelar otros detalles.

Los jefes militares dijeron que ya estaban en la zona del campamento y que evacuaban los cadáveres de los guerrilleros, que aún no han sido mostrados a la prensa.

El presidente Juan Manuel Santos felicitó a los militares en un mensaje de su cuenta de Twitter. "Gran golpe a las Farc en Arauca donde nos mataron nuestros soldados", dijo Santos. "Felicitaciones a nuestras fuerzas", agregó el mandatario en su mensaje.

Maldonado aclaró que las unidades rebeldes atacadas no fueron las que estuvieron directamente involucradas en la incursión contra un pelotón del ejército el sábado en la que murieron los 11 uniformados, pero que sí forman parte del Frente 10mo de las FARC al que los militares responsabilizan por esas muertes.

El oficial dijo además que desde diciembre, cuando se creó en Arauca una fuerza de tarea especial para la zona, venían planeando distintos operativos. Indicó que calculan que en Arauca operan entre 600 y 700 miembros de las FARC y del también rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN), que en algunas zonas operan de forma conjunta.

Entre los guerrilleros detenidos el miércoles está Juan Vicente Carvajal, alias "Misael Rodríguez", de 42 años y quien era el segundo al mando del frente 10mo de las FARC, dijo el ministro.

Las acciones armadas de los últimos días muestran que "el conflicto continúa y en todo conflicto armado interno con cierta periodicidad se ve este tipo de ataques que provoca muchas bajas de lado y lado", dijo Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos.

La diferencia de estos ataques con los ocurridos en los años 90, cuando las FARC incursionaban de manera masiva en poblados y puestos militares y policiales, es que ahora las acciones rebeldes están más concentradas por regiones porque carecen de capacidad para movilizar masivamente sus unidades.

"Lo que sucede es que sí se ha regionalizado (el conflicto). Antes estaban más distribuidos en el territorio nacional y hoy se concentran en pocas regiones", dijo Restrepo.

A la vez, Ariel Avila, de la Fundación Nuevo Arco Iris dedicada al estudio del conflicto interno, indicó que en el primer bimestre de este año se registraron 293 distintas acciones de las FARC, desde ataques contra patrullas militares y policiales hasta atentados contra la infraestructura energética del país.

Tal cifra de ataques de enero y febrero pasado es apenas 1% mayor al mismo período de 2011, dijo Avila.

Tanto para Avila como para Alfredo Rangel, de la Fundación Seguridad y Democracia, que también analiza el conflicto, el incremento de la actividad rebelde se presenta al menos desde 2006 porque los guerrilleros se han ido adaptando a la estrategia militar.