Las obras de construcción se reanudaron en el estadio Beira-Río en el sur de Brasil, tras estar detenidas durante ocho meses por falta de dinero.

Los obreros regresaron el miércoles al estadio en Porto Alegre que será utilizado en el Mundial de 2014.

El retraso comenzó cuando el club Internacional y la empresa constructora involucrada en el proyecto no pudieron obtener las garantías financieras. Tras semanas de negociaciones, consiguieron el financiamiento necesario para garantizar que el estadio estará listo en 2013.

Beira-Río albergará cinco partidos del Mundial, incluyendo uno por los octavos de final.