Vélez Sarsfield tiene una doble motivación cuando reciba el jueves a Deportivo Quito por el Grupo 7 de la Copa Libertadores: un triunfo lo dejará casi clasificado a los octavos de final y además le servirá como desquite de la goleada que le propinó en el choque de ida ese rival ecuatoriano.

El equipo argentino declinó su invicto pero no la punta cuando perdió 3-0 ante Quito el 7 de marzo.

Vélez lidera el grupo con seis puntos; Quito y Chivas de México tienen cuatro y Defensor Sporting de Uruguay tres.

"Espero que el partido sea diferente al que se dio en Quito", dijo el técnico de Vélez, Ricardo Gareca. "Creo que no nos van a atacar, pero nosotros sí lo haremos".

Vélez tiene la casa en orden e incluso se verá beneficiado por el regreso de su centrocampista titular Augusto Fernández, recuperado de un esguince de tobillo. Fernández entraría por Iván Bella.

Federico Insúa en la creación, con Juan Manuel Martínez y Mauro Obolo en la definición, son las principales cartas de gol de los Velezanos.

Quito tiene a su mediocampista Jorge Folleco entre algodones, pero listos para disparar en el blanco a Matías Alustiza, Fidel Martínez y Luis Saritama, autores de los goles en la victoria del duelo de ida con Vélez.

"Vélez es superior a nosotros y un empate en la Argentina no sería mal resultado", dijo el técnico del equipo "Chulla", el argentino Carlos Ischia, quien conoce bien el sistema de juego de Vélez porque fue jugador y luego técnico de ese club.

Con el arbitraje del brasileño Wilson Seneme, el partido se jugará desde las 19.45 (2245 GMT) en el estadio José Amalfitani, más conocido como El Fortín de Liniers.